El contexto internacional será una panacea para la minería metalífera

Pese a que el 2018 no fue un buen año, el 2019 se presenta con un escenario totalmente positivo. Con una economía mundial en proceso de recesión y un dólar que perdería las posiciones logradas el año pasado, los inversionistas se vuelcan al oro y la plata como resguardo de los capitales.

El 2018 no fue el mejor año para los metales preciosos. La apreciación en demasía del dólar estadounidense provocó un retroceso en el precio del oro como valor de resguardo, pero para los especialistas con el cambio del contexto internacional, esta tendencia negativa se revertirá.

El año que terminó cerró con un valor de 1.283 dólares la onza, cediendo un 2,1% desde comienzos de 2018, mientras que la plata retrocedió un 9,7% para cerrar a 15,52 dólares la onza.

La decisión de la Reserva Federal estadounidense de elevar los tipos de interés por encima del 2%, provocó que los inversores comenzaran a preocuparse por los efectos negativos que esta decisión pudiera desencadenar en el mercado inmobiliario, en la industria y en el consumo.

Esto junto con la sensación de que los mercados de capitales habían tocado techo y pronto comenzarían las caídas, volvió a animar a los inversores a recurrir a los metales preciosos como activos refugio.

Un 2019 en positivo

Con ello, al inicio de este 2019, se están dando todos los factores técnicos, monetarios y políticos para que el precio del oro se dispare a lo largo del año.

Es que de acuerdo al informe de Money Metals, desde finales de noviembre hasta el cierre de 2018, los precios del oro y la plata se dispararon hasta registrar sus niveles máximos de los últimos meses, un impulso que continuaría en el primer trimestre de este año.

Un comportamiento interesante también tuvo la plata. A finales de noviembre logró romper su nivel de resistencia, los 15 dólares la onza. Además, los analistas consideran que el llamado “oro de los pobres” ya no cuenta con más margen de caída: la ratio oro/plata (que mide el número de onzas de plata que se necesitan para adquirir una de oro), llegó a subir en algún momento del año pasado a los 86 puntos, su nivel más alto de los últimos 25 años.

Para 2019 se espera que se vaya reduciendo la distancia que separa al oro de la plata. Tradicionalmente, durante las etapas alcistas, la plata se valoriza mucho más que el oro, por lo que desde Money Metals recomiendan a los inversores que se fijen en ella.

Produccion y demanda


Al mirar las previsiones de suministro y demanda, desde Money Metals estiman que la industria minera no cuenta actualmente con capacidad suficiente para incrementar la producción, por lo que el alza en la demanda, indefectiblemente repercutirá en el alza del precio.

Para Refinitiv-GFMS la producción global de oro descenderá ligeramente en 2019, desde las 3.282 toneladas del año pasado hasta las 3.266.

En el caso de la plata, las predicciones son más complicadas, ya que dos tercios de la producción global de plata se obtiene como subproducto de la extracción de otros metales como cobre, plomo y cinc.

México, el primer productor mundial de este metal, cuya producción se ha incrementado durante los últimos años, parece haber alcanzado ya su cifra máxima. Además, el cambio de Gobierno siembra dudas sobre el futuro de la industria en el país.

En otros puntos importantes de producción de metales preciosos, como África, la inestabilidad política está afectando a la producción de la industria minera.

En el caso de Sudáfrica, por ejemplo (un importante productor de platino y paladio) la industria soporta la amenaza de expropiación por parte del Gobierno de las tierras de propietarios blancos.

Por el lado de la demanda, desde Money Metals creen que crecerá de forma marginal durante 2019, debido a la desaceleración de la economía global.

Precisamente esta desaceleración y el temor de los inversores a los activos convencionales desencadenarían un nuevo interés por la inversión en metales preciosos.

De acuerdo al Consejo Mundial del Oro, la demanda de este sector fue un 22% mayor en el tercer trimestre de 2018, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Rusia y Turquía han sido los principales compradores de oro en el año y se cree que China también ha incrementado sus reservas, aunque no ha hecho públicos los datos.

A esto se le suma la situación política en Estados Unidos. Para Money Metals el cierre parcial del Gobierno y la toma de control por parte de los demócratas de la Cámara de Representantes son fuegos artificiales que esconden el verdadero problema: la deuda nacional del país que lidera Donald Trump se elevará por encima del billón de dólares en 2019.

Ya son varios los especialistas que vaticinan tiempos complicados para la economía estadounidense y para el dólar, lo que va a hacer aún más atractivos el oro y la plata a los ojos de los inversores que quieran protegerse de la inestabilidad.

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