Serra Pelada vuelve a despertar: el sueño de reabrir la mina de oro más emblemática de Latinoamérica
La mítica excavación brasileña, que llegó a reunir a 100.000 mineros en los años ’80, vuelve a estar en debate.
Cooperativas locales intentan reactivar su explotación, pese a deudas millonarias, conflictos internos y exigencias ambientales crecientes.
El origen de una fiebre que marcó a toda una región
La mina de Serra Pelada, en el estado de Pará, se transformó en un símbolo mundial de la fiebre del oro cuando, en los años ’80, un hallazgo fortuito disparó una migración masiva hacia la región.
En poco tiempo, miles de trabajadores convirtieron el cerro en una enorme excavación manual a cielo abierto, considerada la más grande de Latinoamérica en su época.
En su apogeo, la mina llegó a superar los 150 metros de profundidad, con trabajadores que cargaban sacos de hasta 60 kilos y ascendían por improvisadas escaleras que ellos mismos llamaban “Adiós mamita”.

Un cierre inevitable y un legado marcado por riesgos extremos
La actividad frenética comenzó a declinar hacia principios de los ’90. En 1992, el Gobierno brasileño clausuró la mina por razones de seguridad y agotamiento productivo, dejando atrás un paisaje convertido hoy en un enorme lago.
Entre los mineros históricos aún queda la figura de Chico Osório, quien logró extraer cerca de 700 kilos de oro antes del cierre. “Lo más difícil es llegar al oro; después, ya no falta dinero, equipo bueno”, dijo en testimonios recuperados por la agencia EFE, reflejando el espíritu de una generación que vivió entre la esperanza y el riesgo permanente.

Los proyectos de reapertura y las disputas que frenan el regreso
En la actualidad, muchos exmineros viven en Curionópolis y participan de cooperativas que buscan reabrir Serra Pelada.
Pero los obstáculos son numerosos: deudas millonarias, conflictos internos, trabas legales y estrictos requisitos ambientales dilatan cualquier avance. A esto se suma la presencia de extracción clandestina, una práctica que ha requerido intervenciones policiales pero confirma que el oro permanece en el subsuelo.
Un futuro condicionado por la sostenibilidad
La eventual reapertura de Serra Pelada deberá equilibrar la oportunidad económica con la protección ambiental, un dilema presente en buena parte de las grandes minas de oro de Latinoamérica.
Mientras los precios internacionales del metal vuelven a presionar al alza, la región observa con atención si el yacimiento más emblemático de Brasil puede regresar a la actividad sin repetir los errores del pasado.
