Langostino: segundas mareas avanzan con parte de la flota activa y negociación abierta con el SOMU
Mientras algunos buques retoman actividad, persiste la incertidumbre en la zafra por la falta de acuerdo gremial y las condiciones del recurso.
Actividad parcial en plena negociación
La temporada de langostino en aguas nacionales avanza con un escenario fragmentado. Parte de la flota ya inició segundas mareas, como el buque Mar Sur de Pescargen, mientras otros permanecen amarrados a la espera de definiciones con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos.
En paralelo, dirigentes gremiales en Puerto Madryn buscan destrabar el conflicto proponiendo salir a pescar bajo condiciones actuales y postergar la discusión salarial.
Rendimientos por debajo de lo esperado
Las capturas se concentran en langostino de cáscara blanda, con volúmenes considerados aceptables pero inferiores a los estándares habituales.
- Promedio actual: 8 toneladas diarias
- Promedio esperado: 12 toneladas
- Picos habituales: hasta 14 toneladas
La composición de tallas (50% L1 y 50% L2) muestra cierta estabilidad inicial, aunque condicionada por factores climáticos.

Clima y recurso: una variable clave
El mal tiempo previsto genera preocupación en el sector. Según operadores, los temporales tienden a dispersar el langostino, dificultando su localización y afectando la productividad de las mareas posteriores.
Esto agrega un factor de riesgo adicional en una temporada ya condicionada por la falta de acuerdos.
Puertos divididos y presión creciente
La actividad en los muelles refleja una fuerte disparidad:
- Buques que descargan y vuelven a operar
- Embarcaciones paralizadas por el conflicto gremial
El empresario Fernando Álvarez Castellano, titular de Conarpesa, explicó que su flota ya completó la primera marea con resultados dispares, pero decidió continuar operando bajo las condiciones propuestas por cámaras como CAPECA, CAPIP y CEPA.
Aun así, aclaró que la decisión no implica romper la estrategia conjunta del sector.
Negociación trabada y tensiones internas
Dentro del SOMU emergen posiciones divergentes. Algunos dirigentes, como César Zapata, promueven esquemas más flexibles para permitir la actividad, mientras que la conducción nacional mantiene una postura más rígida.
La falta de consenso interno complica las negociaciones y prolonga la incertidumbre.
Una temporada sin rumbo claro
El conflicto expone la tensión entre dos necesidades urgentes: sostener la actividad económica y garantizar condiciones laborales viables.
Con parte de la flota operando, otra paralizada y un contexto climático adverso, la zafra de langostino avanza, pero sin definiciones claras sobre su evolución en el corto plazo.
Fuente: Revista Puerto
