“Deudores zombies”: la nueva alarma del sistema financiero por el aumento de la morosidad en Argentina
Miles de personas ya no logran sostener pagos mínimos y sobreviven refinanciando deudas. El fenómeno pone en jaque al sistema financiero.
El fuerte crecimiento del crédito al consumo en Argentina comenzó a mostrar su lado más frágil. Mientras el Gobierno celebró durante meses la recuperación del financiamiento privado, en paralelo se multiplicó un fenómeno que preocupa cada vez más a bancos, billeteras virtuales y consultoras: los llamados “deudores zombies”.
Se trata de personas que, aunque todavía permanecen dentro del sistema financiero, ya no tienen capacidad real de cancelar sus obligaciones y apenas logran sostener pagos mínimos mediante refinanciaciones constantes, nuevos préstamos o uso intensivo de tarjetas de crédito.
La expansión de este tipo de perfiles coincide con un fuerte deterioro en los indicadores de morosidad, especialmente entre familias y sectores de ingresos medios y bajos.
Qué son los “deudores zombies” y por qué generan preocupación
En el mercado financiero se utiliza el término “zombie” para describir a quienes continúan operando gracias a mecanismos de refinanciación, pero sin capacidad genuina de recuperarse económicamente.
En muchos casos, los usuarios pagan una deuda tomando otra nueva. El resultado es una cadena de endeudamiento permanente que se vuelve cada vez más difícil de sostener.
El problema dejó de ser marginal. Según datos citados en distintos informes privados y publicaciones recientes, la morosidad en créditos a hogares alcanzó niveles récord en casi dos décadas. La irregularidad en préstamos familiares pasó de 2,67% en enero de 2025 a más de 10% un año después.
El deterioro también golpea con fuerza a las fintech y billeteras virtuales, donde los índices de incumplimiento ya rondan el 25% en algunos segmentos.
Bancos más cautos y créditos más restringidos
El aumento de la mora empezó a impactar directamente sobre la rentabilidad bancaria. Un informe de la consultora CML&A reveló que la rentabilidad sobre el capital (ROE) del sistema financiero cayó del 11% al 4% en apenas un año.
Las entidades privadas, particularmente aquellas enfocadas en préstamos personales y consumo, aparecen entre las más afectadas.
Frente a este escenario, los bancos comenzaron a endurecer condiciones para otorgar nuevos créditos. Las entidades financieras elevaron exigencias de scoring, limitaron montos y ajustaron políticas de aprobación, especialmente en tarjetas y préstamos personales.
El propio presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció recientemente que hubo una “ola de créditos a ciegas” durante la expansión financiera de 2024 y 2025.
El riesgo de una economía sostenida por refinanciaciones
Especialistas advierten que el problema no es solamente financiero, sino también económico y social.
Cuando una parte importante del consumo depende de refinanciaciones permanentes, el sistema comienza a mostrar señales de fragilidad estructural. Las familias destinan cada vez más ingresos al pago de deuda y reducen capacidad de consumo real.
En paralelo, los bancos enfrentan mayores costos por incobrabilidad y se vuelven más selectivos para prestar dinero, lo que termina enfriando el crédito y afectando la actividad económica.
Aunque desde el Banco Central sostienen que el pico de morosidad podría haber quedado atrás, el fenómeno de los “deudores zombies” ya encendió luces amarillas en el mercado financiero argentino.
