Santa Cruz: Más de la mitad de los estudiante secundarios adeudan materias de años anteriores
Así lo reveló a Café y Noticias Iris Rasgido. La presidenta del Consejo Provincial de Educación habló del dispositivo implementado para solucionarlo.
La profesora Rasgido se mostró sorprendida por el anuncio de paros por parte de los sindicatos AMET y ADOSAC, considerando que desde diciembre han estado fortaleciendo un proceso de diálogo con ambos gremios. “Es asombroso que se declare un paro mientras estamos en conversaciones sobre varias cuestiones educativas y salariales. Creemos firmemente en el diálogo como la vía para resolver nuestras diferencias”, sostuvo.
La presidenta del Consejo destacó que se ha avanzado significativamente en cuestiones normativas y laborales para el sector docente, aunque reconoció que la falta de proyecciones salariales ha sido un punto complicado. “Lo acordado en paritarias era esperar el índice inflacionario antes de hacer otra propuesta. Sin embargo, estamos comprometidos con la recuperación salarial de los docentes en un contexto económico desafiante”, añadió Rasgido.
La Realidad de los Sueldos Docentes en Santa Cruz
Uno de los temas más debatidos en la entrevista fue el salario docente en la provincia, que, según un informe del Ministerio, es uno de los mejores del país, destacándose un salario de 779.000 pesos para un docente con diez años de antigüedad. Sin embargo, esta cifra ha generado críticas debido a las comparaciones con otros sectores de la administración pública. “Entendemos que la carga laboral y la responsabilidad de educar a nuestros jóvenes son aspectos fundamentales a considerar en la remuneración de los docentes”, admitió Rasgido.
La profesora enfatizó que la recuperación salarial y laboral es una prioridad del Gobierno provincial, aunque se deben tomar decisiones responsables basadas en los recursos disponibles. “Estamos conscientes de los desafíos que enfrentamos. Es vital continuar el diálogo y buscar soluciones efectivas”, reiteró.
La Crisis en la Educación Secundaria
El diálogo no solo se centra en los salarios, sino también en los problemas subyacentes en la educación secundaria. Rasgido compartió estadísticas preocupantes, destacando que el promedio de estudiantes secundarios deben entre 10 y 12 materias. Puso de ejemplo los números de Río Gallegos, dónde más del 50% de los estudiantes de segundo a quinto o sexto año, adeudan materias de años anteriores. “Hemos implementado dispositivos para fortalecer las trayectorias educativas, pero los números son alarmantes”, comentó.
Los actores educativos han planteado la necesidad de mejorar la calidad de enseñanza y el proceso de aprendizaje. Rasgido subrayó que la evaluación no debe ser meramente cuantitativa, sino que debe reflejar la comprensión y el dominio de las materias. “No se trata solo de que los estudiantes aprueben, sino de garantizar que realmente aprendan lo que se les enseña”, afirmó.
Aumento de la Deserción Escolar
La deserción escolar es otro tema crítico que mencionó la presidenta del Consejo. Afirmó que el Estado tiene la responsabilidad de asegurarse de que los jóvenes no queden excluidos del sistema educativo. “Estamos trabajando en estrategias para que los estudiantes puedan completar su educación secundaria y no caigan en situaciones de vulnerabilidad”, expuso.
Al resaltar la importancia de la alfabetización, Rasgido mencionó que no se trata solo de la capacidad de leer y escribir, sino también de la alfabetización tecnológica, crucial para el futuro de los estudiantes en un mundo cada vez más digitalizado.
El Futuro de la Educación en Santa Cruz
En conclusión, la profesora Rasgido se mostró optimista sobre la posibilidad de avanzar en diálogo y soluciones para mejorar la educación en Santa Cruz. “El camino es difícil, pero estoy convencida de que con compromiso y responsabilidad podremos superar los retos actuales y garantizar una educación de calidad para todos nuestros jóvenes”, concluyó.
La situación educativa en Santa Cruz refleja no solo un problema local, sino una crisis que enfrenta todo el país. La atención y acción de las autoridades educativas es esencial para revertir la tendencia negativa y recuperar la confianza en la educación como motor de desarrollo social.
