El gremio petrolero de Chubut denuncia que hay 2500 trabajadores en stand by
Jorge Ávila manifestó que “hay actores políticos” que no permiten que Pecom pueda avanzar con sus proyectos y “ponen trabas a las inversiones”.
No ha sido un buen año para el sector petrolero de Chubut y así lo afiró el secretario general de Petroleros Privados de Santa Cruz, Jorge Ávila. Con la llegada de Pecom, se esperaba un alivio a la incertidumbre que impuso la decisión de YPF de desprenderse de los yacimientos convencionales.
Pero Avila afirmó que “hay actores políticos que le ponen trabas a las inversiones” y advirtió que “nosotros no le vamos a regalar nada a nadie. Vamos a pelear todo y enfrentarnos con lo que tengamos que enfrentarnos para solucionar los problemas de la Cuenca del Golfo San Jorge”.
En conferencia de prensa, el titular de petroleros convencionales manifestó que la producción convencional de petróleo y gas debe encontrar nuevos yacimientos y trabajar en la eficiencia para volver a ser competitivos. “La productividad empieza a ser tan cara que ya no se aguanta la cantidad de trabajadores y la inversión que hay que poner. Entonces, cuando uno empieza a mirar los sueldos altos y toda la exigencia que hay en el medio, se dice ¿por qué voy a invertir?”, consideró.
“Nosotros podemos tener alguna cosa para mirar y decir: ‘sí, tenés razón. Vamos a hacer esto para colaborar con la cuenca’. Pero todos tenemos que colaborar”, sostuvo.
Duro escenario
Mientras que en la Cuenca Neuquina se está cerca de superar los 50 mil trabajadores activos en la yacimientos, en la parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge hay 2500 trabajadores suspendidos y apenas 9 mil operarios en los áreas.
Según Avila, el 1 de enero se reanudaría la perforación en los bloques de Pan American Energy (PAE). Mientras que en marzo pasaría lo mismo con las áreas de Capsa y tendría que estar solucionado la venta de los activos de Tecpetrol en Chubut.
En ese contexto el gremialista cuestionó los inconvenientes para que Pecom pueda hacerse cargo del clúster Campamento Central – Cañadón Perdido. Y apuntó a la una parte de la clase política que “no sabe de dónde sacar plata” y frena las inversiones. “Ponerle trabas a un operador que viene a Comodoro Rivadavia me parece una falta de respeto a la inversión, que viene a arriesgarse y a poner la mano en el bolsillo para ver si podemos salir de este problema”, criticó.
