Cierran la temporada de calamar 2026 por caída en capturas y señales biológicas negativas
La Autoridad Pesquera dispuso el cierre total en la Zona Económica Exclusiva Argentina desde el 22 de abril, tras un descenso sostenido del recurso.
Decisión oficial y respaldo técnico
La Autoridad Pesquera resolvió el cierre de la temporada de pesca de calamar (Illex argentinus) en todo el ámbito nacional, con vigencia a partir del miércoles 22 a las 08:00.
La medida se adoptó en base a una recomendación del INIDEP, que continúa con tareas de relevamiento a bordo del buque de investigación BIP Víctor Angelescu.
Caída en rendimientos y disponibilidad
El cierre responde a una marcada disminución en la disponibilidad del recurso, especialmente al norte del paralelo 44°S.
En esa zona, los rendimientos promedio descendieron a cerca de 1 tonelada diaria por buque, reflejando niveles bajos de captura y dificultades operativas para la flota.

Indicadores biológicos desfavorables
Los resultados de la campaña de investigación VA-2026/03 evidenciaron bajas densidades de calamar y un escaso reclutamiento de la cohorte 2026.
Además, las tallas observadas correspondían mayormente a ejemplares juveniles, lo que refuerza la necesidad de preservar el recurso.
En el área sur, en tanto, no se registraba actividad desde el 15 de abril, también en un contexto de baja disponibilidad.
Repliegue de la flota
En los días previos al cierre, la flota potera ya mostraba dificultades para sostener los niveles de captura, con reportes de escasas concentraciones y problemas para localizar el recurso.
Este escenario derivó en un repliegue progresivo de embarcaciones y en la reducción de la actividad pesquera.

Balance de la campaña
Pese al cierre anticipado, la temporada 2026 registró un alto nivel de actividad en su etapa inicial.
Al 15 de abril, los desembarques acumulaban 174.296,6 toneladas, acercándose al total de la campaña 2025, que había finalizado con 203.956 toneladas.
Perspectivas y manejo del recurso
El desempeño de la temporada mostró una alta disponibilidad inicial seguida por una caída en capturas y localización del recurso.
Con esta decisión, las autoridades buscan resguardar la sostenibilidad biológica del calamar y favorecer su ciclo reproductivo, en un esquema de manejo que se ajusta a la evolución del stock.
El foco quedará puesto en la evaluación científica del recurso de cara a la próxima campaña.
