Impuestazo municipal: El doble ajuste de Grasso impactará en todos los contribuyentes y servicios de cable y telefonía
En el caso del impuesto inmobiliario el impacto será entre 45% a 70%. La suba de la tasa por cableado aéreo se cuadriplica y las de cloacas se triplica.
La presentación de la Tarifaria Municipal 2026 anticipa un salto significativo en la carga tributaria local, con aumentos que no se explican únicamente por la actualización del valor del módulo, sino también por una suba directa en la cantidad de módulos aplicados a impuestos y tasas clave, como el Impuesto Inmobiliario Urbano y la tasa por conexión y servicios de cloacas, entre otros conceptos.
A este escenario se suma un dato central: el valor del módulo municipal aumentará al menos un 29%, en línea con el incremento salarial otorgado a los trabajadores municipales. Sin embargo, para los contribuyentes el impacto será muy superior, ya que el ajuste opera por doble vía.

Impuesto Inmobiliario: sube la cantidad de módulos y el valor del módulo
El caso más claro es el del Impuesto Inmobiliario Urbano, donde la comparación entre los cuadros tarifarios de 2025 y 2026 muestra una suba generalizada en la valuación fiscal por metro cuadrado, expresada en módulos, en prácticamente todas las zonas y sectores.
Por ejemplo:
- En Zona 1, los sectores A, B1, B2, C y D registran incrementos de entre 15% y 20% en la cantidad de módulos por metro cuadrado.
- En Zonas 2 y 3, el aumento también es sostenido, con subas que oscilan entre 100 y 200 módulos adicionales, según el sector.
- Incluso en las zonas periféricas, como Zona 5 y Zona 6, donde históricamente la presión tributaria era menor, se observa un ajuste relevante que rompe con la lógica de “zonas de amortiguación” del tributo.
Esto implica que un contribuyente no solo pagará más porque cada módulo vale más, sino también porque su propiedad “vale” más en términos fiscales, aun cuando no haya tenido mejoras, ampliaciones ni un incremento real en su valor de mercado.
En términos prácticos, el aumento efectivo del impuesto inmobiliario superará holgadamente el 29%, y en muchos casos podría ubicarse entre el 45% y el 60% interanual, dependiendo de la zona y la superficie del inmueble.

Cloacas: aumentos de hasta el 300% en algunos ítems
Otro de los puntos más sensibles de la tarifaria 2026 es la tasa por conexión a la red cloacal y servicios asociados, donde el salto respecto de 2025 es aún más marcado.
La comparación de valores muestra que:
- La conexión a red cloacal existente o a construir pasa de 4.500 módulos en 2025 a 28.000 módulos en 2026, lo que representa un aumento superior al 520% en cantidad de módulos, antes de aplicar la suba del valor del módulo.
- Las conexiones sin permiso, con o sin daño a la infraestructura, muestran incrementos que van del 190% al 360% en módulos.
- Incluso servicios como la construcción de pozo ciego sin materiales o la reparación de desagües primarios registran aumentos superiores al 30% en módulos.
Al combinar estos nuevos valores con el incremento del módulo, el costo final para el vecino que necesite acceder a la red cloacal o regularizar una conexión será exponencialmente mayor, convirtiéndose en una barrera económica difícil de afrontar para hogares de ingresos medios y bajos.

Ocupación de la vía pública y servicios: presión sobre comercios y prestadores
La tarifaria 2026 también introduce fuertes ajustes en la tasa por ocupación de la vía pública, especialmente para empresas de servicios públicos y privados:
- El tendido de cables aéreos pasa de 4 módulos por metro lineal por mes en 2025 a 160 módulos en 2026.
- Las cañerías en superficie o subsuelo suben de 2 a 80 módulos por metro lineal.
- Se incorpora además un cargo específico por distribuidora instalada dentro del ejido municipal.
Si bien estos costos recaen formalmente sobre las empresas, en la práctica terminan trasladándose a tarifas finales, impactando indirectamente en el costo de servicios que pagan los vecinos y los comercios.

El impacto macro: más presión en un contexto de ingresos ajustados
El problema central de la Tarifaria 2026 no es solo el aumento, sino el contexto económico en el que se aplica. Los ingresos reales de los contribuyentes vienen golpeados por:
- Inflación acumulada.
- Pérdida de poder adquisitivo.
- Aumento de tarifas de servicios públicos nacionales y provinciales.
- Mayor presión fiscal en otros niveles del Estado.
En ese marco, la combinación de más módulos + módulos más caros implica un salto discreto en la presión tributaria municipal, que puede profundizar la morosidad, desalentar la regularización de servicios y afectar el consumo local.

Un ajuste silencioso pero profundo
Desde el punto de vista político-económico, la tarifaria 2026 introduce un ajuste silencioso, menos visible que un aumento directo de alícuotas, pero igual o más efectivo en términos recaudatorios. La reconfiguración de la base imponible permite al Municipio incrementar ingresos por encima de la inflación, trasladando el peso del equilibrio fiscal directamente a los contribuyentes.
El debate que se abre ahora en el Concejo Deliberante no será solo técnico, sino social: hasta qué punto los vecinos pueden absorber este nivel de aumento, y si existe margen para escalonar, segmentar o atenuar el impacto en los sectores más vulnerables.
Definición legislativa inminente
Este lunes, la comisión de Presupuesto y Hacienda del Concejo Deliberante de Río Gallegos, abordará en reunión especial para el tratamiento del Presupuesto Municipal 2026 y la tarifaria.
En tanto, en tratamiento express, se proyecta la sesión extraordinaria para este martes. Se deduce que si la misma fue convocada, es porque estarán las manos necesarias para la aprobación de ambos proyectos.
