Economía

La pesca artesanal enfrenta una crisis histórica en Río Negro

La caída de precios internacionales, la presión impositiva y la baja en la producción golpean con fuerza al sector pesquero en el país y en el golfo San Matías.


Un panorama crítico para la actividad

El subsecretario de Pesca y Producción Acuícola de Río Negro, Gustavo Gualtieri, advirtió que la actividad atraviesa “un momento muy difícil, sobre todo financiero”. Según explicó, los precios internacionales se desplomaron, mientras que los impuestos y retenciones nacionales se mantienen sin cambios. “Estamos en un momento crítico”, sostuvo en diálogo con Radio Noticias.


Calidad contra precio en los mercados

Argentina ofrece productos de gran calidad, naturales y salvajes, pero en los mercados internacionales se impone la lógica del costo. “Nuestros productos tienen una calidad extrema, pero compiten con los de criadero, más baratos aunque de baja calidad. Prima el precio ante la calidad y nuestros mercados retrocedieron”, señaló Gualteri.


Producción en caída y barcos inactivos

El funcionario reveló que la producción pesquera se redujo un 83%, un dato que calificó como “muy grave”. Si bien Río Negro mantiene la emergencia pesquera, se observa una leve recuperación en el stock de merluza y en el tamaño de las capturas. Incluso, hay expectativa por la eventual presencia de langostino en el golfo este año.

Sin embargo, la realidad de la flota es preocupante. “Hoy hay pocos barcos trabajando, porque con tan poca pesca no resulta rentable salir. Además, el decreto de emergencia redujo los permisos: solo queda uno por cada planta activa”, explicó.

Los pescadores artesanales enfrentan un momento difícil.

Pesca artesanal y cierre de plantas

El golpe también alcanza a los pescadores artesanales, que enfrentan la misma escasez de captura. Aunque se implementaron asistencias y se logró capturar merluza de buen tamaño para sostener la actividad, el invierno fue particularmente crítico. La baja en las capturas obligó al cierre de varias plantas pesqueras, dejando solo dos en funcionamiento en San Antonio Oeste, una en Sierra Grande y la terminal artesanal de SAO.

Entre las firmas que bajaron sus persianas se encuentran Río Salado y La Perla del Este, con un fuerte impacto en el empleo.


Un futuro en incertidumbre

Gualtieri concluyó que el sector necesita mejores condiciones para recuperar rentabilidad y sostener la producción. La industria pesquera rionegrina sigue luchando por sobrevivir en un contexto global y nacional adverso.

Fuente: Noticias Net

Redaccion

Al Sur Noticias

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