Presupuesto 2026 de Santa Cruz: Reflejo de un escenario complicado con gastos fijos que se “comen” el 90% de los ingresos y dispara el déficit
La combinación de salarios crecientes, un sistema previsional con aumento fuerte del gasto explican gran parte de un déficit que se proyecta como el más alto de la década.
Por Irene Stur
Hay presupuestos que administran, y presupuestos que revelan. El que el Gobierno de Santa Cruz definió para 2026 pertenece, sin dudas, a esta segunda categoría. Atrás quedó el cálculo de 2025, aprobado con un déficit moderado, mecanismos tradicionales de reordenamiento y un equilibrio todavía frágil pero reconocible. El nuevo proyecto expone, sin maquillaje, los verdaderos contornos de la estructura financiera provincial: un déficit que se multiplica por doce, un gasto rígido que ya no se puede disimular y un sistema previsional que amenaza con absorberlo todo.
El número que resume la preocupación es simple: $339.820 millones de déficit financiero. No es sólo una cifra alta; es un mensaje claro. Dice que el margen de maniobra se terminó y que las herramientas que antes funcionaban —o al menos permitían ganar tiempo— dejaron de ser suficientes.

Este miércoles ingresó a la Legislatura Provincial el proyecto de ley N° 694/2025, conteniendo la ley de Presupuesto 2026 y sus planillas anexas de informacióncon una estructura que prioriza el financiamiento de políticas esenciales, especialmente en Salud, Educación y Seguridad. De acuerdo con la documentación oficial, el gasto total proyectado asciende a $3,24 billones y muestra un incremento sustancial respecto del ejercicio anterior.
El proyecto de Ley marca un cambio estructural en la distribución del gasto provincial: Salud, Seguridad y el Consejo Provincial de Educación concentran la mayor masa salarial. El gasto en remuneraciones crece con fuerza respecto de 2025, impulsado por la recomposición salarial y el sostenimiento de servicios esenciales.
Fuerte impacto de salarios y jubilaciones
La partida de personal sigue representando el núcleo del gasto corriente: para 2025 ascendían a $1,019 billón en la Administración Central, mientras que para 2026 trepa hasta los $1,429 billón. A ello se le suma el gasto en Seguridad Social. La Caja de Previsión Social demandará una erogación en 2026 de $782.287, 5 millones. Mientras que las contribuciones y aportes proyectados al sistema de seguridad social suman $631.057,6 lo que implica una brecha estimada de aproximadamente $151.230 millones que deberá financiar el Tesoro o mediante transferencias/autorizaciones específicas.
Sumando salarios y jubilaciones, nos encontramos que el 90% de los ingresos corrientes ($2.893 billónes) figuran ya comprometidos. Con eso, la provincia prácticamente no tiene margen para absorber shocks, financiar servicios esenciales o ejecutar obras públicas. La inversión real directa, de hecho, apenas alcanza el 1,9% del gasto total, un indicador que refleja una estructura presupuestaria cada vez más dependiente del gasto corriente.

Evolución del Gasto Salarial por principales ministerios (2025 → 2026)
En 2026 destacan el crecimiento de partidas claves, como son las partidas de personal de Salud, Educación, Seguridad y Desarrollo Social:
Consejo Provincial de Educación (CPE)
- 2025: $410.927 millones
- 2026: $543.109 millones
Variación: +32,17% - El organismo sigue siendo el mayor empleador del Estado provincial, acumulando más del 40% del gasto salarial total.
Ministerio de Salud y Ambiente
- 2025: $198.128 millones
- 2026: $247.925 millones
Variación: +25,14%. - En este caso, el incremento global se refleja principalmente en hospitales y unidades familiares, cuyos montos se multiplican en distintas líneas: hospitales distritales, zonales y unidades comunitarias muestran variaciones que en algunos casos oscilan entre el +20% y el +45% en comparación con los valores de 2025.
Ministerio de Seguridad
- 2025: $3.195 millones (SAF Ministerio) + $175.146 millones (Policía) = $178.340 millones
- 2026: $233.026 millones
Variación: +30,7% - El crecimiento se explica por fortalecimiento de la Policía y suba de estructura en el Servicio Penitenciario.
Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social
- 2025: $3.105 millones
- 2026: $4.912 millones
Variación: +58% - El aumento se vincula al refuerzo de programas de fiscalización, empleo y acompañamiento social.
Ministerio de Producción, Comercio e Industria
- 2025: $5752 millones
- 2026: $7.393 millones en gasto salarial
- Variación: 28,5%.
- Se visibiliza la incoporación de los programas de apoyo productivo y estructuras desconcentradas.
Ministerio de Desarrollo Social, Igualdad e Integración
- 2025: $29.307 millones
- 2026: $39.953 millones
- Variación: 36,3%.
- El refuerzo a los programas de políticas alimentarias y de primera infancia, es parte de la fundamentación de la variación.
El Presupuesto 2026 de Santa Cruz consolida un aumento del gasto salarial que busca recomponer ingresos y sostener la prestación de servicios esenciales. Con Educación, Seguridad y Salud como los principales motores del gasto, el Gobierno provincial apuesta a reforzar su estructura operativa en un contexto económico complejo, priorizando la inversión social y la continuidad de políticas estratégicas.

Déficit previsional: el gran agujero negro
El presupuesto 2026 exhibe un fenómeno que los economistas conocen bien: cuando el gasto rígido crece más rápido que los ingresos, la discusión ideológica se vuelve irrelevante. No se discute si el Estado debe ser más grande o más pequeño. La pregunta es si es sostenible.
El gasto en personal sube 25%, mucho más que los ingresos corrientes. Las erogaciones previsionales aumentan 49%, arrastrando al Tesoro provincial a un déficit estructural de $151.230 millones sólo para sostener la Caja de Previsión Social. Son números que no dejan lugar a interpretaciones: Santa Cruz ya no sólo financia jubilaciones con aportes; financia un sistema que funciona con un agujero permanente y en expansión.
Y mientras la política y los gremios miran para otro lado, el sistema jubilatorio provincial, que debería haber sido modificado hace más de una década, sigue drenando sangre del Presupuesto y lo vuelve más inviable.
El Tesoro provincial dejó de ser el administrador que interviene para ordenar. Hoy es el prestamista permanente del sistema previsional. En palabras simples: el Estado financia al Estado, y cada año necesita más combustible para mover la misma estructura.
Regalías mineras equilibran las hidrocarburíferas
El proyecto 2026 estima $496.161 millones en regalías totales. La cifra supera los valores del 2025, pero la mejora no alcanza para corregir el déficit estructural. En lo que hace a las regalías hidrocarburíferas, se proyectan ingresos para el próximo año por $361.538,23 millones.
Las proyecciones oficiales se construyen con supuestos de precios internacionales (incluyendo un Brent promedio de USD62) y un tipo de cambio proyectado, lo cual agrega incertidumbre en un contexto global volátil.
Para el caso de las regalías mineras. El Ministerio de Economía de Santa Cruz estimó ingresos por $134.623,02 millones. Considerando la proyección del valor de la onza de oro que ya supera los USD 4.000.

Leve suba real de la coparticipación municipal
En el Presupuesto 2026, el Ministerio de Economía estimó la coparticipación a las 20 localidades provinciales en $265.890, 24 millones. Teniendo en cuenta los $184.992,4 millones transferidos hasta el mes de octubre, se proyecta un 2025 que cerrará en torno a los $223.000 millones.
Eso significa una estimación de crecimiento nominal de la coparticipación a Municipios de 19,2%. Ese incremento está levemente por encima de la inflación tomada para el período, que se proyectó en el 18,7% de punta a punta y debajo del promedio del 23,47%.
La coparticipación secundaria de impuestos nacionales con destino a Municipios y Comisiones de Fomento prevista para el año 2026 es de $ 102.757 millones, un 21% superior a lo estimado para 2025. En tanto que Ecoomía reconoce que “dadas las variables macroeconómicas de actividad e inflación esperadas, se proyecta un incremento del 17.3% interanual en los recursos coparticipables provinciales,
Un análisis ineludible.
El Presupuesto 2026 de Santa Cruz no es simplemente un documento técnico: es un anticipo de las tensiones que atravesará la provincia durante el próximo año.
El crecimiento del gasto salarial y previsional por encima de los ingresos, la fragilidad de los ingresos y la casi desaparición del margen fiscal para otras obligaciones colocan al gobierno ante la necesidad de definir prioridades con precisión quirúrgica.
Para la discusión legislativa será clave no perder de vista un dato que atraviesa todo el documento: la provincia está destinando nueve de cada diez pesos de ingresos corrientes a salarios y jubilaciones. El resto del Estado debe funcionar con el 10% restante.
