Enero 2026 llega con una nueva “cuesta”: siete aumentos ya confirmados presionan sobre la inflación

Alquileres, tarifas, combustibles, transporte y servicios privados tendrán subas desde el primer mes del año. Aunque la inflación se desacelera, los ajustes en precios regulados volverán a tensionar el bolsillo de los argentinos.

El inicio de enero de 2026 estará marcado por una nueva tanda de aumentos confirmados en precios regulados y servicios privados que volverán a presionar sobre el costo de vida. A los gastos propios de las vacaciones de verano se sumarán subas en alquileres, tarifas de energía, combustibles, transporte, telefonía y medicina prepaga, configurando una clásica “cuesta de enero”, aunque en un contexto de inflación más baja que en años anteriores.

El escenario es mixto: mientras las proyecciones oficiales y privadas anticipan una inflación en desaceleración, los incrementos se concentran en rubros sensibles para los hogares. La clave será evaluar si estos ajustes se trasladan de manera acotada al resto de los precios o si generan nuevas presiones sobre la inflación núcleo.


Alquileres: fuerte suba para contratos que ajustan por ICL

Los inquilinos con contratos aún regidos por el Índice de Contratos de Locación (ICL) enfrentarán en enero un aumento cercano al 36% interanual, uno de los ajustes más elevados del mes.

Si bien la desregulación del mercado redujo la cantidad de nuevos contratos bajo este esquema, todavía existe un volumen relevante de alquileres firmados bajo el régimen anterior, lo que mantiene a este rubro como uno de los principales focos de presión sobre el gasto mensual.


Tarifas de luz y gas: nuevo esquema y menor nivel de subsidios

Desde enero comenzará a aplicarse el nuevo esquema de subsidios energéticos, que reduce gradualmente la asistencia del Estado y traslada una mayor porción del costo real de la energía a los usuarios.

Aunque habrá bonificaciones transitorias durante el primer mes, el proceso de recomposición tarifaria continuará a lo largo de 2026. Las boletas de electricidad y gas llegarán más caras, especialmente para los hogares de ingresos medios y altos, en línea con la estrategia oficial de normalizar precios y ordenar las cuentas públicas.

El nuevo sistema elimina la segmentación en tres niveles y la reemplaza por una división más simple: hogares con subsidio y hogares sin subsidio, determinada principalmente por el ingreso familiar y criterios patrimoniales.


Combustibles: impacto directo e indirecto en la inflación

Enero también traerá aumentos en nafta y gasoil, impulsados por la actualización de impuestos específicos y la evolución del precio internacional del petróleo.

La Secretaría de Energía aplicará —salvo una nueva postergación— la actualización pendiente de los impuestos al Combustible Líquido (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC), correspondientes a 2024 y parte de 2025. El traslado será directo al precio en surtidor y tendrá además un efecto multiplicador sobre transporte y logística.


Transporte: colectivos, subte y VTV más caros

El primer mes del año llegará con subas generalizadas en transporte:

  • Colectivos en CABA: aumento del 4,4%.
  • Colectivos en PBA: suba del 4,5% desde el 1° de enero.
  • Subte: el pasaje pasará de $1206 a $1259; el premetro costará $440,67.
  • VTV en la provincia de Buenos Aires: aumento del 21,8% desde el 16 de enero.

Servicios privados: telefonía, internet y prepagas

Las empresas de telefonía móvil, internet, TV paga y medicina prepaga aplicarán nuevos ajustes en enero, en un contexto de mayor libertad tarifaria. Los incrementos variarán según empresa y plan, pero se sumarán al resto de los aumentos estacionales del comienzo de año.


Inflación: qué esperan los analistas para el inicio de 2026

Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, los analistas proyectan que la inflación mensual se mantendrá en niveles bajos pero positivos durante el primer trimestre de 2026.

Para enero, el consenso del mercado estima una inflación cercana al 2% mensual, con una leve aceleración respecto de diciembre, explicada por los ajustes tarifarios, combustibles y servicios regulados. Aun así, el índice se mantendría muy por debajo de los registros de años anteriores, consolidando el sendero de desaceleración.

En ese marco, los aumentos de enero responderían más a un reacomodamiento de precios relativos que a un rebrote inflacionario generalizado, una dinámica que será clave para el seguimiento del IPC en el arranque del año.

Fuente: Diario Perfil

Redaccion

Al Sur Noticias

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