El nuevo esquema de subsidios energéticos comenzará en febrero y tendrá un beneficio extra para el norte argentino
El Gobierno definió nuevos bloques de consumo eléctrico subsidiado, con un aumento del 83% para el NOA y el NEA por las altas temperaturas y la baja cobertura de gas natural.
Más consumo subsidiado en zonas cálidas
El Gobierno nacional definió la puesta en marcha del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplazará al esquema de segmentación vigente desde 2022, aunque su implementación efectiva se postergará hasta febrero. En ese marco, se incorporó un cambio que beneficiará a las provincias del norte argentino.
La medida establece un incremento del 83% en el bloque de consumo eléctrico subsidiado para el NOA y el NEA, en función de las altas temperaturas y del bajo nivel de acceso al gas natural. De este modo, el tope mensual pasa de los 300 kWh definidos a nivel nacional a 370 kWh en zonas cálidas y 550 kWh en zonas muy cálidas.

Un criterio de equidad territorial
Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión recoge los planteos realizados por provincias, entes reguladores y defensorías del pueblo durante la Consulta Pública. El objetivo es reconocer las condiciones climáticas extremas y las mayores necesidades de refrigeración en los hogares del norte argentino.
Según indicaron fuentes oficiales, el SEF mantiene la lógica de topes y estacionalidad del subsidio, pero incorpora un criterio de equidad territorial, para que los hogares vulnerables cuenten con un bloque de consumo bonificado acorde a su exigencia térmica.
Vigencia y plazos de implementación
El beneficio tendrá vigencia únicamente durante los meses de diciembre, enero y febrero, por lo que su impacto pleno se verá recién en el próximo verano. En el corto plazo, el nuevo sistema podría comenzar a operar en febrero, siempre que se completen las definiciones pendientes.
Reducción proyectada de subsidios
De acuerdo con un análisis de la consultora Economía y Energía, los subsidios a la electricidad se reducirían en torno al 15% el próximo año, alcanzando un nivel de cobertura del 72% de la demanda estacionalizada, por encima del 67% registrado en 2025.
En el caso del gas, se proyecta una reducción de subsidios cercana al 44% durante 2026, con una cobertura del 83% del costo de abastecimiento. Como resultado, los aumentos tarifarios promedio rondarían el 23%, sin considerar los ajustes por el componente de distribución, que continúan atados a la inflación.
Fuente: Más Energía
