Economía

Boom minero: Argentina podría generar hasta 200.000 empleos, pero enfrenta un déficit crítico de talento

El sector minero proyecta una expansión histórica impulsada por inversiones millonarias, pero la falta de capital humano especializado se consolida como el principal límite para el crecimiento.


Un presente en caída, pero con fuerte potencial

La minería argentina atraviesa una paradoja estructural: mientras el empleo formal cayó 5,3% interanual en 2025 —con unos 38.800 puestos registrados—, las proyecciones anticipan un crecimiento exponencial en los próximos años.

Actualmente, el sector emplea:

  • Más de 37.000 trabajadores directos
  • Más de 120.000 empleos indirectos
  • Apenas 1,3% de informalidad laboral
  • Salarios 3,7 veces superiores al promedio privado

Dentro del sector, el litio aparece como excepción: crece en empleo (+11,8%) y presenta mayor participación femenina (22,3%).

En San Juan, los ingresantes a Ingeniería en Minas se triplicaron para 2026: de 50 a 150 estudiantes en un solo ciclo lectivo. Foto: prensa Minería de San Juan.

La expansión que viene: hasta 200.000 nuevos empleos

Según estimaciones privadas y de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, el desarrollo pleno de proyectos podría llevar la masa laboral a entre 200.000 y 250.000 puestos hacia 2032.

Las proyecciones marcan una aceleración clara:

  • 2026: +12.000 empleos en construcción
  • 2027: +36.000 empleos en construcción
  • Exportaciones: de USD 5.000 millones a USD 10.000 millones

Este crecimiento estará impulsado principalmente por el desarrollo de cobre y litio.

Morgan Stanley proyecta 36.000 empleos en construcción minera para 2027 y un total de 51.000 puestos directos en el sector. Foto: prensa Minería de San Juan.

El RIGI como motor de inversión y empleo

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones funciona como catalizador del boom minero. Para 2026, se proyectan inversiones por USD 7.510 millones, un salto del 441%.

Algunos ejemplos recientes:

  • Veladero (San Juan): USD 380 millones
  • Diablillos (Salta): USD 760 millones
  • Gualcamayo (San Juan): USD 665 millones
  • Fénix (Catamarca): USD 530 millones

En conjunto, estos proyectos generan miles de empleos directos e indirectos y consolidan una expansión federal de la actividad.


El verdadero cuello de botella: falta de talento

El principal desafío ya no es financiero ni geológico, sino humano. El sector enfrenta una escasez crítica de perfiles como:

  • Geólogos e hidrogeólogos
  • Ingenieros (químicos, civiles, electromecánicos)
  • Técnicos en campo y perforistas
  • Especialistas en ESG y sostenibilidad

Además, se requieren habilidades transversales como inglés técnico, gestión y adaptación a esquemas laborales exigentes (por ejemplo, turnos 14×14 en alta montaña).


Educación y formación: una reacción en marcha

El sistema educativo comienza a ajustarse a la demanda:

  • En Universidad Nacional de San Juan, los ingresantes en Ingeniería en Minas pasaron de 50 a 150
  • En Salta, plataformas laborales reúnen más de 20.000 postulantes
  • En el “Triángulo del Litio” (Jujuy, Salta y Catamarca) se prioriza empleo local

Los salarios, que pueden alcanzar los $10 millones mensuales en puestos jerárquicos, refuerzan el atractivo del sector.


Una ventana de oportunidad limitada

Argentina cuenta con recursos, inversiones y marco regulatorio. Sin embargo, la expansión minera dependerá de su capacidad para formar rápidamente el talento necesario.

La ecuación es clara: sin mano de obra calificada, el boom minero podría desacelerarse. Con ella, el país podría consolidar uno de los mayores ciclos de crecimiento productivo y exportador de su historia reciente.

Fuente: Más Energía

Redaccion

Al Sur Noticias

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