El oficialismo presentó una nueva ley de biocombustibles
Busca actualizar y reemplazar la normativa vigente, con el objetivo de fomentar el desarrollo sostenible del sector.
Un grupo de diputados nacionales de La Libertad Avanza ha presentado un proyecto de ley en el Congreso de la Nación que propone un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles en Argentina. Esta iniciativa tiene como objetivo actualizar la normativa actual, promoviendo el desarrollo sostenible, la eficiencia energética y la competitividad en el sector de los biocombustibles.
El texto de la propuesta, firmado por la diputada Lorena Villaverde y otros legisladores, establece que “la nueva ley impulsará la adopción de tecnologías avanzadas, la reducción de emisiones y posicionará a Argentina como un actor clave en la transición energética global”.
Entre los firmantes del proyecto se encuentran Facundo Correa Llano, César Treffinger, Alberto Arancibia Rodríguez, Julio Moreno, Florencia Klipauka Lewtak, Carlos Zapata, Alida Ferreyra, Gerardo Huesen, Nadia Márquez, Carlos D’Alessandro, Gabriel Bornoroni, José Peluc, Álvaro Martínez y Beltrán Benedit.
Los principales objetivos de la Ley de Biocombustibles incluyen garantizar la calidad y disponibilidad de estos productos, proteger los derechos de los consumidores y asegurar la seguridad de las instalaciones de producción y almacenamiento. Además, se propone incentivar la inversión privada, considerando al sector como un potencial motor de desarrollo económico en las regiones productoras.
La Secretaría de Energía, encabezada por María del Carmen Tettamanti y dependiente del Ministerio de Economía, será la autoridad encargada de aplicar la normativa, con amplias facultades para fiscalizar, regular precios y promover exportaciones. El proyecto prevé sanciones severas, incluyendo multas de hasta el equivalente a 4,5 millones de litros de nafta súper por infracciones muy graves.
Qué dice el proyecto
El proyecto establece porcentajes mínimos obligatorios de mezcla de biocombustibles con combustibles fósiles, comenzando con un 7,5% de biodiésel en gasoil y un 12% de bioetanol en naftas. Estas cifras aumentarán gradualmente a 10% y 15% respectivamente para 2027. La autoridad podrá ajustar estos porcentajes en función de consideraciones técnicas o geográficas, garantizando así el abastecimiento del mercado interno.
En un esfuerzo por fomentar la innovación, el proyecto amplía la definición de biocombustibles para incluir opciones avanzadas como combustibles sintéticos derivados de CO2 y agua, siempre que cumplan con los estándares de calidad. Esta medida busca alinear la legislación argentina con estándares internacionales y promover nuevas tecnologías en el país.
El autoconsumo y la economía circular son también pilares fundamentales de esta propuesta. Las empresas agrícolas y agroindustriales podrán utilizar biocombustibles producidos en sus propias instalaciones, lo que optimizará recursos y reducirá costos. Además, se fomentará la captura de carbono y el uso eficiente de residuos orgánicos, minimizando así el impacto ambiental.
La normativa prioriza la movilidad sostenible al incentivar el uso de biocombustibles en el transporte, incluyendo combustibles avanzados como el biojet, esencial para la aviación sostenible, y el biometano para el transporte terrestre. Esta estrategia responde al compromiso de reducir la huella de carbono en sectores clave de la economía nacional.
En el ámbito comercial, se permitirá la exportación de biocombustibles con el fin de mejorar la balanza de pagos. “El comercio internacional posicionará a Argentina como un exportador competitivo en el mercado global, asegurando al mismo tiempo la sustentabilidad de los recursos”, señala el artículo 18 de la propuesta.
En resumen, este proyecto de ley representa una apuesta por la diversificación energética, la sostenibilidad y el crecimiento del sector de biocombustibles. Con un enfoque en la innovación tecnológica y el desarrollo económico, los autores confían en que esta iniciativa impulse la transición hacia una matriz energética más limpia, alineando al país con las demandas globales de reducción de emisiones.
Por otro lado, el Congreso también ha recibido otro proyecto de ley presentado por diputados de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Salta, Jujuy y Tucumán, en representación de la “Liga Bioenergética”. Esta iniciativa establece que, durante un plazo de 18 años, los biocombustibles que se mezclen obligatoriamente con combustibles fósiles deben ser producidos en instalaciones argentinas utilizando materias primas nacionales.
Según el proyecto de la Liga, se fijan porcentajes de mezcla obligatorios de biodiésel que comenzarán en un 10% al momento de la entrada en vigencia de la ley, aumentando progresivamente. Para el bioetanol, se establece un 12%, que deberá elevarse al 15% en un plazo de dos años. Además, se contempla un mercado libre y voluntario para mezclas que superen estos porcentajes, permitiendo la participación de empresas hidrocarburíferas solo en el volumen excedente.
