“Si no entraba asado argentino a la Patagonia, iba a llegar un buque de Brasil”, advirtió el ex vicepresidente del Senasa
Rodolfo Acerbi defendió el rol técnico del Senasa en medio de la polémica por la flexibilización de la barrera sanitaria en la Patagonia, y afirmó que la discusión actual es más política que sanitaria.
En medio de la creciente tensión por la flexibilización de la barrera sanitaria en la Patagonia, el ex vicepresidente del Senasa, Rodolfo Acerbi, brindó una serie de definiciones que apuntan a separar lo técnico de lo político en el debate. “Senasa no es un organismo de investigación, es una policía sanitaria y certificadora”, subrayó en diálogo con el programa radial Chacra Agro Continental.
Acerbi explicó que el Senasa actúa como escribano sanitario, certificando las condiciones de los productos agroalimentarios que exporta el país. “Estos certificados son clave para acceder a mercados internacionales, especialmente ante posibles emergencias sanitarias”, señaló.

Ingreso de carne con hueso: ¿riesgo sanitario o decisión política?
Consultado por la reciente habilitación del ingreso de carne con hueso al sur del Paralelo 42, Acerbi fue categórico: “La carne madurada y deshuesada no representa riesgo sanitario. La exportamos a Europa, que es libre de aftosa sin vacunación”.
En ese sentido, sostuvo que el actual conflicto entre productores patagónicos y el Gobierno nacional no tiene fundamentos técnicos. “La entrada del asado es un problema técnico-comercial, no sanitario. El Senasa ya cumplió su función”, afirmó, trasladando la discusión al ámbito político y económico.
Brasil, un actor silencioso en la disputa
Acerbi reveló un dato que encendió las alarmas en el sector: “Si a la Patagonia no entraba asado argentino, iba a venir un buque completo de Brasil”, país que ya fue reconocido como libre de fiebre aftosa sin vacunación. La frase apunta al trasfondo comercial del debate: una barrera cerrada a la carne argentina podría abrir la puerta a competidores externos.
El futuro de la vacunación contra la fiebre aftosa
Por otro lado, Acerbi descartó que Argentina esté en condiciones de abandonar la vacunación contra la fiebre aftosa, más allá del estatus alcanzado. “La vacuna es barata y asegura todos los mercados. Dejar de vacunar no nos abriría nuevos destinos y sí implicaría costos altísimos de vigilancia y bancos de vacunas”, explicó.
En resumen, para el exfuncionario, el debate actual no debe centrarse en lo sanitario, sino en cómo el Estado gestiona los impactos productivos y comerciales de sus decisiones. “El Senasa ya se expidió. Ahora les toca a los gobernadores y al secretario de Agricultura hacerse cargo del resto”, concluyó.
Fuente: Infobae
