EconomíaPolítica

“Acuerdos particulares” sería la salida para salvar la temporada del langostino

El sindicato SOMU rechazó las propuestas del Ministerio de Trabajo y de las empresas, bloqueando un acuerdo clave para reactivar la temporada del langostino. El conflicto amenaza el ingreso de divisas y deja en vilo a miles de trabajadores.

La crisis en el sector pesquero argentino se intensificó tras el nuevo fracaso en las negociaciones entre el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y las Cámaras Congeladoras Langostineras, luego de semanas sin avances concretos. La disputa por los valores de referencia para la liquidación del langostino mantiene detenida la actividad, generando preocupación en el Gobierno y en las economías regionales dependientes del mar.

El sindicato rechaza todas las propuestas

El SOMU, conducido por Raúl Durdos, se ha mostrado inflexible en todas las audiencias convocadas por el Ministerio de Trabajo, rechazando incluso la propuesta de establecer un tipo de cambio fijo como mecanismo de compensación. Esta postura ha sido criticada no solo por las empresas, sino también por otros gremios del sector, como el Simape, que si bien han mostrado reparos, están más dispuestos al diálogo.

Riesgo de fragmentación sindical

La negativa del SOMU podría volverse en su contra. La Secretaría de Trabajo evalúa homologar acuerdos particulares firmados directamente por tripulaciones, si estas expresan su voluntad de aceptar las condiciones de las empresas. Esto deja abierta la posibilidad de que barcos individuales retomen la actividad, dejando al SOMU en una posición aislada frente al resto del sector.

El langostino, un recurso clave para las exportaciones

La actividad langostinera representa el octavo complejo exportador del país y genera miles de empleos directos e indirectos. Un conflicto prolongado pone en jaque el ingreso de divisas en un momento crítico para la economía nacional. El Gobierno ha advertido que no puede permitir la paralización completa del sector, por lo que los acuerdos individuales podrían ser la única vía para evitar pérdidas mayores.

Las comunidades pesqueras, atrapadas en la incertidumbre

La falta de resolución afecta directamente a las comunidades costeras y al personal embarcado, que depende del ingreso por producción. Si bien el SOMU intenta preservar condiciones favorables para sus afiliados, su estrategia podría generar el efecto contrario: pérdida de oportunidades laborales y debilitamiento de su representatividad frente a otros gremios más flexibles.

¿Una salida a través de acuerdos parciales?

El Ministerio de Trabajo dejó en claro que en “situaciones extraordinarias” puede homologar acuerdos firmados con otras partes, aun sin la firma del SOMU, si eso permite reactivar la actividad pesquera. Con varios gremios dispuestos a avanzar y empresas con tripulaciones listas para zarpar, esta opción cobra cada vez más fuerza como salida temporal al conflicto.

Conclusión: ¿bloqueo o solución?

El conflicto revela una estrategia sindical rígida que, en lugar de fortalecer la negociación colectiva, podría aislar al SOMU y dejarlo fuera de la reactivación del sector. Con el tiempo corriendo en contra y la temporada de langostino en curso, la homologación de acuerdos particulares podría evitar un daño mayor y garantizar, aunque parcialmente, el funcionamiento del sector.

La clave estará en la voluntad política y en la capacidad del Gobierno de balancear intereses sin romper los marcos legales. Por ahora, la continuidad de la actividad pesquera y miles de empleos siguen en suspenso.

Función:

Redaccion

Al Sur Noticias

Dejá una respuesta