Fuerte retroceso en la confianza del consumidor en agosto: alerta por el impacto en expectativas y consumo
El índice de confianza del consumidor medido por la Universidad Torcuato Di Tella cayó en agosto a su nivel más bajo desde septiembre de 2024, reflejando el temor a un enfriamiento de la economía y una caída en la percepción tanto personal como macroeconómica.
Caída del índice y contexto económico
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) mensual descendió 13,9% respecto de julio y acumuló una baja interanual del 3,7%, según el relevamiento del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, elaborado junto a Poliarquía Consultores. El indicador quedó apenas por debajo de los 40 puntos, lo que representa la disminución intermensual más fuerte desde diciembre de 2023.
La baja se dio en un escenario marcado por la disparada de los distintos tipos de cambio en julio, la baja de las tasas de interés y un arranque de agosto con dólar más barato pero dinero más caro, generando dudas entre los analistas sobre la actividad económica.

Todos los componentes en rojo
El retroceso fue generalizado:
- Las expectativas de compra de bienes durables se desplomaron 15,2%.
- La percepción sobre la situación macroeconómica cayó 13,7%.
- La situación personal se redujo 12,9%.
Un dato llamativo es que, comparado con un año atrás, cuando la inflación era el doble y la economía estaba más golpeada, el ánimo social hoy se deterioró con fuerza: la percepción macro bajó 18,4% interanual y la personal, 8,1%.

Brecha social y desigualdad en la percepción
El estudio también mostró diferencias entre estratos socioeconómicos: en los hogares de menores ingresos, el índice cayó 18,33%, mientras que en los de mayores ingresos el descenso fue de 10,27%. Esto refleja que la pérdida de confianza no es homogénea y expone la persistencia de la desigualdad en la forma en que distintos sectores perciben la economía.
Balance tras 20 meses de gestión Milei
Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, el índice general de confianza del consumidor apenas creció 0,3%. Sin embargo, dentro de sus componentes:
- La situación personal cayó 3%.
- La percepción sobre la economía general se hundió 24,3%.
- Las expectativas de compra de bienes durables crecieron 90,9%, aunque desde niveles históricamente bajos.

A nivel regional, se registraron diferencias: en el interior del país el indicador subió 9,8%, mientras que en CABA y el Gran Buenos Aires bajó alrededor de 8% y 3%, respectivamente.
Expectativas a futuro: más pesimismo que optimismo
El informe detalla que las Condiciones Presentes cayeron 14,89% en relación a julio, aunque se mantienen 21,76% por encima de agosto de 2024. En cambio, las Expectativas Futuras retrocedieron 13,10% intermensual y acumulan una baja de 16,36% interanual, lo que refleja que la población percibe su presente mejor que su futuro.
Según el análisis, la leve mejora en el corto plazo responde a una baja de la inflación y un aumento de ingresos que permitió recomponer parcialmente el poder adquisitivo. Sin embargo, la estabilidad cambiaria, el nivel de empleo y el acceso al crédito serán claves para revertir el pesimismo.
Conclusión: señales de alerta para el consumo
La confianza del consumidor atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años, interrumpiendo cuatro meses consecutivos de mejora. La caída de agosto encendió alarmas sobre el consumo y las expectativas sociales, con un deterioro que golpea más fuerte a los sectores de menores ingresos.
El rumbo de la economía en los próximos meses definirá si el proceso de estabilización iniciado por el gobierno logra devolver optimismo a una sociedad que, por ahora, observa el futuro con cautela.
Fuente: Infobae
