Política

Aluar podría tener que pagar al doble la energía que usa para producir aluminio

Sería por decisión del gobierno. El esquema tarifario diferencial que beneficia a Aluar volvió al centro del debate energético: La planta de Puerto Madryn abona actualmente US$ 30 por MWh, menos de la mitad del precio que pagan otros grandes usuarios industriales (alrededor de US$ 61 por MWh), según datos de CAMMESA.

La prórroga otorgada en 2025 venció el 31 de diciembre, y hasta el momento el Gobierno no formalizó una nueva extensión. De no renovarse el beneficio, el costo eléctrico de la compañía podría prácticamente duplicarse.


Un régimen diferencial con antecedentes históricos

El esquema vigente tiene raíces en un contrato firmado en 1995 entre la empresa y la operadora de la central hidroeléctrica Hidroeléctrica Futaleufú SA, que administra la represa Futaleufú (560 MW).

Esa central fue construida por el Estado e inaugurada en 1978 como parte de un paquete integral que incluía la planta de aluminio y un puerto de aguas profundas en Puerto Madryn.

Desde su privatización en 1995, la sociedad quedó con la siguiente estructura accionaria:

  • 60% en manos de Aluar.
  • 33% de la provincia de Chubut.

La concesión venció en junio de 2025 y fue extendida por un año por la Secretaría de Energía, que encabeza María Tettamanti.


Categoría “ultra electro dependiente”

En 2017, durante la presidencia de Mauricio Macri, se creó la categoría de usuario “ultra electro dependiente”, pensada para industrias donde la energía representa un componente crítico del costo.

Además de Aluar, otras dos compañías accedieron a ese estatus.

El beneficio fue renovado en 2021 mediante una resolución conjunta de los ministerios de Economía y Desarrollo Productivo, extendiendo el descuento hasta junio de 2025. A cambio, la empresa debía financiar una segunda línea eléctrica entre Choele-Choel y Puerto Madryn, obra que finalmente no se concretó.

En agosto de 2025, el ministro Luis Caputo prorrogó el mecanismo hasta el 31 de diciembre de ese año. Desde entonces, la continuidad del esquema quedó en suspenso.


Subsidio implícito y tensión política

En la práctica, el diferencial tarifario funciona como un subsidio canalizado a través de CAMMESA. Estimaciones sectoriales calculaban que en 2021 el beneficio equivalía a US$ 100 millones anuales.

El contexto político añade incertidumbre. La relación entre el presidente Javier Milei y el empresario Javier Madanes Quintanilla atraviesa un momento de alta tensión, luego de decisiones oficiales que afectaron a compañías del grupo.


Impacto potencial

Si el Gobierno decide no renovar el régimen diferencial:

  • El costo eléctrico de Aluar podría pasar de US$ 30 a valores cercanos a US$ 60 por MWh.
  • Se modificaría de manera sustancial la estructura de costos de una industria electrointensiva.
  • Podrían reabrirse debates sobre competitividad exportadora, empleo y política industrial.

El caso combina tres dimensiones estratégicas: política energética, política industrial y proceso de relicitación de concesiones hidroeléctricas.

La decisión final no solo impactará en la principal productora de aluminio del país, sino que sentará un precedente sobre el futuro de los regímenes especiales en un mercado eléctrico que el Gobierno busca desregular y reordenar.

Fuente: Post Energético

Redaccion

Al Sur Noticias

Dejá una respuesta