La evasión de IVA marca un piso histórico en dos décadas, pero la informalidad aún erosiona un quinto del PBI

Un informe del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral reveló que la evasión de IVA cayó siete puntos en un año y se acercó al 40%, su nivel más bajo en 20 años.

La economía informal continúa generando una pérdida fiscal equivalente a 21 puntos del PBI, concentrada en servicios, comercio y construcción.


Una caída histórica en el incumplimiento impositivo

El CET presentó su tercer informe anual con datos que confirmaron una tendencia firme: desde 2022, la evasión de IVA disminuye de manera continua. En 2023, el indicador se acercó al 40%, marcando por primera vez en dos décadas un piso tan bajo y acumulando una baja de siete puntos porcentuales respecto del año previo.

Según el estudio, ningún sector económico registró aumentos en sus niveles de evasión por segundo año consecutivo.

Dentro de las mejoras sectoriales, el agro mostró la variación más extrema: debido a la peor campaña agrícola en veinte años y la estructura de alícuotas del sector, la evasión se redujo hasta niveles casi nulos. En comercio, la caída fue de 14 puntos, lo que reforzó el patrón descendente que ya se había visto en 2022.


El costo fiscal de la informalidad

Pese a las mejoras, la informalidad sigue representando un impacto decisivo sobre las cuentas públicas. Según el CET, en 2023 la evasión tributaria implicó una pérdida equivalente a 21 puntos del PBI.

El sector servicios explicó once puntos de ese total; comercio, cuatro; y construcción, tres. En todos los casos, estos sectores combinan altos niveles de incumplimiento con un fuerte peso en la recaudación potencial del IVA.

El documento también subrayó la relación persistente entre evasión fiscal y empleo no registrado: los sectores con mayor evasión tienden a exhibir más informalidad laboral.

El agro y la construcción aparecieron como excepciones parciales, dado que en 2023 mantuvieron niveles elevados de empleo informal a pesar de las mejoras en IVA. Para el CET, esto evidencia la necesidad de políticas focalizadas de formalización laboral.


El impacto del avance digital

El estudio incorporó datos de Interbanking para medir el efecto de la digitalización en el cumplimiento fiscal. Entre 2019 y 2023, los CUITs jurídicos activos en el sistema financiero crecieron 15,3%, las cuentas bancarias asociadas aumentaron 42,6% y las transacciones entre empresas subieron 9%, con mayor dinamismo entre las MicroPyMEs.

Para el CET esta mayor formalización digital aportó trazabilidad y fortaleció los mecanismos de control, un proceso que influyó directamente en la reducción de la evasión de IVA durante 2023.


El recorrido previo: de 2021 a la actualidad

El informe recordó que la evasión de IVA alcanzaba el 52% en 2021, cayó al 49% en 2022 y volvió a bajar en 2023. Según la Universidad Austral, este descenso respondió a la diferencia entre la evolución de la recaudación y la actividad gravada —la actividad creció 74% y la recaudación, 88%— además del efecto de la moratoria de la Ley de Alivio Fiscal 27.653, clave en la recuperación pospandemia.

La nueva evidencia consolida un patrón de mejoras homogéneas en todos los sectores económicos. Para el CET, la combinación entre formalización digital, mayor trazabilidad y un contexto productivo heterogéneo permitió que la evasión alcanzara en 2023 su punto más bajo en veinte años.

Fuente: Infobae

Redaccion

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