Reforma previsional, en la mira: proponen eliminar cajas profesionales y limitar la pensión por viudez
Un documento técnico de CIPPEC, que ya circula en el Ministerio de Economía, plantea cambios estructurales al sistema jubilatorio argentino.
La propuesta incluye la eliminación de regímenes especiales, el fin de las moratorias permanentes y un rediseño profundo de jubilaciones y pensiones.
El debate por una reforma previsional volvió a instalarse en la agenda económica y política del gobierno de Javier Milei, a partir de una propuesta elaborada por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), que se encuentra bajo análisis del ministro de Economía, Luis Caputo.
El diagnóstico es contundente: el sistema previsional argentino resulta costoso, fragmentado y difícil de sostener, especialmente frente al envejecimiento poblacional y las restricciones fiscales. Según el informe, el gasto previsional ronda el 10 % del PBI y convive con más de 200 regímenes especiales, moratorias recurrentes y beneficios que no siempre se corresponden con los aportes realizados.
Un sistema caro, desigual e ineficiente
CIPPEC identifica tres factores centrales que explican la ineficiencia del esquema actual:
- La proliferación de excepciones, que permite que 2,8 millones de personas accedan a beneficios antes de la edad mínima (60 años para mujeres y 65 para varones).
- Reglas desactualizadas en las pensiones por fallecimiento, que generan duplicación de beneficios en más de un millón de casos.
- La generosidad de ciertos regímenes especiales, tanto en edad de retiro como en el cálculo de haberes, con fuerte impacto fiscal.
A esto se suma una inequidad estructural: personas con trayectorias laborales similares reciben jubilaciones muy distintas según la provincia, el sector en el que trabajaron o si su actividad fue considerada “especial”.
Jubilaciones proporcionales y un esquema universal
El núcleo de la propuesta plantea un sistema previsional más simple, basado en dos componentes:
- Prestación Básica Universal (PB): un ingreso garantizado para todas las personas que alcancen la edad jubilatoria, funcionando como piso de protección social, similar a la actual PUAM.
- Prestación Proporcional (PP): calculada según todos los años efectivamente aportados, eliminando el requisito de 30 años para jubilarse.
De este modo, cada trabajador cobraría un haber acorde a su historia laboral, sin necesidad de recurrir a moratorias. Desde CIPPEC sostienen que este esquema ampliaría la cobertura sin generar incentivos a la informalidad.

Pensión por viudez: cambios y limitaciones
La reforma previsional propone una revisión profunda de las pensiones por fallecimiento, con foco en elegibilidad, duración y cálculo del haber:
- Elegibilidad universal, sin exigir regularidad previa de aportes.
- Duración limitada para cónyuges jóvenes: dejarían de ser vitalicias y tendrían plazos acotados (por ejemplo, dos años para menores de 30).
- Tope a la duplicación de beneficios: si el viudo o viuda ya percibe una jubilación, solo la Prestación Proporcional del fallecido generaría pensión, manteniéndose una única Prestación Básica.
El fin de las moratorias y regímenes especiales
Uno de los puntos más sensibles es la eliminación de las moratorias previsionales como mecanismo permanente. Para CIPPEC, estas herramientas resolvieron urgencias coyunturales, pero consolidaron un sistema inequitativo.
En paralelo, se propone eliminar la mayoría de los regímenes especiales y cajas profesionales, integrándolos al sistema general. Los tratamientos diferenciales quedarían limitados a casos estrictamente justificados, como tareas insalubres o de alto riesgo.
Jubilaciones y pensiones por invalidez
La propuesta plantea unificar los esquemas de protección por invalidez, incorporando las pensiones no contributivas al régimen contributivo. La evaluación quedaría a cargo de comisiones médicas especializadas, bajo criterios uniformes y transparentes.
El haber se calcularía con la misma lógica que las jubilaciones por vejez: Prestación Básica más Prestación Proporcional, estimando lo que la persona habría percibido al llegar a la edad de retiro.
Nueva edad de retiro: los cambios previstos
El proyecto incluye dos modificaciones graduales en la edad jubilatoria:
- Equiparación de género: aumento progresivo de la edad mínima de las mujeres de 60 a 65 años, con incrementos de seis meses por año durante una década.
- Actualización por expectativa de vida: aumento de un mes por año para toda la población, acompañando la evolución demográfica.
Además, el cálculo actuarial de la Prestación Proporcional incentiva la postergación voluntaria del retiro, ya que el haber aumenta cuanto más se extiende la vida laboral.
La iniciativa busca reemplazar un sistema fragmentado, sostenido en excepciones y parches normativos, por un esquema de reglas comunes, previsibles y financieramente sostenible, con el objetivo de recuperar legitimidad y equidad en el régimen previsional argentino.
