Reforma laboral en Vaca Muerta: sindicatos en alerta y Figueroa ante un debut clave en el Congreso
La iniciativa del Gobierno redefine las relaciones laborales y tensiona la alianza entre el gobernador neuquino y los gremios petroleros y de la construcción, actores centrales del desarrollo de Vaca Muerta.
El proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei encendió alertas entre los principales sindicatos vinculados a Vaca Muerta y abrió un escenario políticamente sensible para el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, que mantiene una alianza estratégica con esos gremios. La iniciativa, que ya comenzó a analizarse en el Congreso, redefine de manera integral el esquema laboral argentino y pone a prueba el delicado equilibrio de paz social en la principal cuenca energética del país.
La propuesta contiene 197 artículos que introducen cambios en indemnizaciones, vacaciones, períodos de prueba, regímenes especiales, financiamiento sindical y conceptos novedosos como el banco de horas y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).

Un proyecto bajo análisis en Neuquén
El gobierno provincial aún no adelantó qué posición adoptarán sus representantes en el Congreso. Sin embargo, ya inició un análisis detallado de la iniciativa junto a los actores involucrados.
“Es una ley muy larga. Hay cuestiones que necesitaban aggiornarse al mundo del trabajo actual y otras que requieren un análisis más profundo para ver cómo podrían aplicarse en Neuquén”, explicó el ministro de Trabajo provincial, Lucas Castelli, en diálogo con Econojournal.
Castelli mantuvo una reunión de más de siete horas con la senadora de La Neuquinidad, Julieta Corroza, pocos días después del envío del proyecto. La legisladora continuará con encuentros sectoriales antes de fijar postura y evitó anticipar su voto.
Si bien el ministro consideró que algunos convenios colectivos —como el de la Uocra, con más de 40 años de vigencia— necesitan una revisión, remarcó un límite claro: “Hay cosas que vienen para sumar, pero no vamos a apoyar nada que vaya en contra de los trabajadores”.
FAL, bancos de horas y el impacto en Vaca Muerta
Entre los puntos que pueden incidir directamente en la actividad hidrocarburífera, Castelli destacó que la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) podría aportar previsibilidad en una industria caracterizada por la volatilidad.
Como ejemplo, mencionó el conflicto con NRG Argentina, la empresa de arenas que entró en concurso de acreedores y dejó a cientos de camioneros sin cobrar salarios, indemnizaciones ni aguinaldos.
En cambio, advirtió que el banco de horas resulta “de difícil aplicación en la industria petrolera”. Según explicó, la dinámica de traslados a los yacimientos —regulada actualmente por el convenio de Petroleros— podría generar incluso un doble costo para las empresas.
“Nos llevó muchos años conformar Vaca Muerta como un ámbito de paz social y previsibilidad jurídica. Eso no se puede romper con una ley que afecte a los sindicatos”, sostuvo.
Petroleros y Uocra, los gremios decisivos
La postura del Sindicato de Petroleros Privados, que conduce Marcelo Rucci, aún no está definida. Antes de la presentación formal del proyecto, el dirigente aseguró que el gremio está dispuesto a debatir siempre que “no se avasallen los derechos adquiridos”.
“Vaca Muerta es posible con los trabajadores adentro, respetando la dignidad, el esfuerzo, las 12 horas, los viajes y la ausencia de la familia”, afirmó Rucci, quien representa a casi 30.000 trabajadores en la cuenca y es uno de los principales aliados sindicales de Figueroa.
El gremio no participó de la movilización convocada por la CGT, a diferencia de la Uocra, otro actor clave en el entramado laboral de la provincia. La marcha en Buenos Aires fue encabezada por Juan Carlos Levi, referente de Añelo, y mostró una fuerte capacidad de convocatoria.
Castelli confirmó que ya mantuvo reuniones separadas con la CGT, Uocra y Petroleros. “Petroleros está estudiando la reforma”, indicó.
La CGT, en rechazo abierto
La CGT Neuquén, que nuclea cerca del 40% del empleo privado provincial, adoptó una posición claramente contraria. Uno de los integrantes de su triunvirato, Ramón Fernández —diputado del MPN y titular del Centro de Empleados de Comercio— afirmó que la ley será perjudicial “en todo” para los trabajadores.
En un documento entregado al gobierno provincial y a los legisladores de La Neuquinidad, la central sostuvo que el proyecto “beneficia claramente a los empleadores” al reducir costos indemnizatorios, facilitar despidos y tercerizaciones.
También advirtió que fragmenta la negociación colectiva al priorizar convenios por empresa, restringe el derecho de huelga y debilita la vida interna de los sindicatos. El texto llama explícitamente a los representantes neuquinos en el Congreso a rechazar la reforma laboral y responsabiliza al Ejecutivo nacional por las consecuencias sociales y económicas de su eventual aprobación.
La mirada de las pymes y el sector empresario
Desde el Gobierno nacional, el secretario de Trabajo Julio Cordero defendió el proyecto en el Senado y afirmó que la reforma apunta a una modernización laboral necesaria, con foco en la reducción de costos que hoy fomentan la informalidad, especialmente en las pymes.
En la misma línea, aunque con matices, el secretario de la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (Fecene), Daniel González, señaló que aún no hay una posición unificada del sector empresario. Valoró la mayor claridad en la liquidación de indemnizaciones, pero advirtió que el proyecto “no reduce significativamente los costos laborales”, que hoy suman cerca de un 60% adicional sobre el salario.
También consideró positiva la ampliación del período de prueba de tres a seis meses, aunque remarcó que el debate es “delicado” y requiere prudencia.
Neuquén cuenta con unos 147.000 empleos privados, según datos del SIPA, y fue la única provincia que registró un crecimiento del 2,9% en los últimos dos años. En ese contexto, la reforma laboral no solo tensiona la relación entre sindicatos y Nación, sino que coloca a Rolando Figueroa frente a un debut legislativo de alto riesgo político, con Vaca Muerta como telón de fondo.
