IPI Minero: el petróleo empuja los números, pero el oro y la plata profundizan la crisis en Santa Cruz
La producción de petróleo crudo creció con fuerza en noviembre y sostuvo el índice general, pero la minería metalífera registró una caída superior al 20%.
El último informe del INDEC confirma un modelo extractivo cada vez más concentrado en Vaca Muerta y con impactos directos en la economía santacruceña.
El más reciente Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) del INDEC volvió a exhibir un marcado contraste en la actividad extractiva argentina, con efectos directos sobre Santa Cruz, una provincia donde conviven la explotación petrolera y la minería metalífera.
En noviembre de 2025, el índice general mostró una suba interanual del 1,8%, mientras que el acumulado de los primeros once meses del año arrojó un crecimiento del 3,2%. Sin embargo, el desagregado por rubros revela una dinámica profundamente desigual que condiciona el presente y el futuro productivo y fiscal de la provincia.
Datos destacados del IPI Minero – Noviembre 2025
- Petróleo crudo: +12,8%
- Gas natural: -3,9%
- Servicios de apoyo petrolero: -16,0%
- Minerales metalíferos (total): -21,2%
- Oro y plata (concentrados): -18,5%
- Bullón dorado (doré): -28,2%
- IPI Minero general: +1,8%

El petróleo sostiene el crecimiento, con epicentro en Vaca Muerta
La extracción de petróleo crudo fue el principal motor del desempeño positivo del sector. En noviembre registró una suba interanual del 12,8%, mientras que el acumulado entre enero y noviembre mostró un incremento del 12,9%. El índice del rubro alcanzó los 163,2 puntos (base 2016=100), muy por encima del promedio general.
No obstante, este crecimiento no se traduce de manera homogénea en Santa Cruz. Los mejores resultados se explican casi exclusivamente por Vaca Muerta, mientras que la producción convencional, clave para el norte provincial, continúa en retroceso. Esta caída impacta de forma directa en los ingresos por regalías, el empleo y el nivel de actividad económica local.
A esto se suma la contracción de los servicios de apoyo a la extracción, que registraron una caída interanual del 16%, un indicador que refleja las tensiones en la cadena de valor y el deterioro de la actividad asociada a yacimientos maduros.
Derrumbe de la minería metalífera: fuerte impacto en oro y plata
El dato más crítico para Santa Cruz surge de la minería metalífera, que cayó un 21,2% interanual en noviembre y acumula una baja del 5,5% en lo que va de 2025.
Dentro de este rubro, la producción de oro y plata y sus concentrados retrocedió un 18,5%, mientras que el bullón dorado (doré) —principal formato de exportación— se desplomó un 28,2% respecto del mismo mes del año anterior.
El informe refleja el impacto combinado del agotamiento de yacimientos maduros, el aumento de los costos operativos y la falta de nuevas inversiones de gran escala, factores que golpean de lleno a las localidades mineras santacruceñas y a su entramado productivo.
Una matriz extractiva cada vez más desequilibrada
Los datos del IPI Minero vuelven a poner en debate el modelo productivo de Santa Cruz. Mientras el petróleo logra sostener los indicadores en el corto plazo, la caída del oro y la plata expone un frente de vulnerabilidad ante la escasa diversificación extractiva.
En este escenario, el índice del INDEC funciona como una señal de alerta: sin políticas orientadas a incentivar la exploración, atraer nuevas inversiones y extender la vida útil de los proyectos mineros, la provincia podría enfrentar mayores dificultades fiscales, laborales y productivas en el mediano plazo.
