Ley 90/10 en minería: el debate que reabre el empleo local en Santa Cruz
La suba del cupo de empleo local al 90% reavivó tensiones técnicas, legales y sociales en la minería santacruceña, entre el objetivo de generar arraigo y los límites reales del mercado laboral.
Una modificación que cambió el eje del debate
La reciente modificación de la Ley 3.141, impulsada por el gobernador Claudio Vidal, volvió a colocar a la minería en el centro de una discusión profunda. La norma elevó el cupo de contratación local del 70% al 90% y extendió la exigencia de residencia efectiva de tres a seis años, con el objetivo de blindar el mercado laboral provincial y fomentar el arraigo.
Sin embargo, la iniciativa abrió un frente de cuestionamientos que exceden lo político y alcanzan dimensiones técnicas, legales y sociales, con advertencias sobre una posible “balcanización” laboral en la Patagonia y dificultades concretas para su implementación.
El planteo del sector proveedor
El debate cobró fuerza tras un análisis difundido por Amadeo Gravino, presidente de la Cámara de Proveedores y Servicios Mineros de Santa Cruz (CAPROMISA), quien sostuvo que la actividad minera en la provincia se desarrolló históricamente bajo un modelo de “baja densidad territorial”.
Según Gravino, gran parte de la cadena de valor quedó en manos de actores sin arraigo permanente, ya que muchos proveedores y trabajadores siguen a la actividad y no al territorio. Cuando surgen mejores condiciones en otra provincia, se trasladan. Desde esta mirada, la Ley 90/10 no sería una medida discriminatoria hacia trabajadores de otras jurisdicciones, sino una barrera frente al “vaciamiento de capacidades” ante la aparición de nuevos polos mineros en el país.

Arraigo, servicios y calidad de vida
Otras voces advierten que el problema no se resuelve únicamente con una norma. En debates profesionales, especialistas como Soledad Cáseres señalaron que la migración de mano de obra calificada responde a múltiples factores.
Desde esa perspectiva, Santa Cruz se convierte en un lugar de paso no por falta de compromiso del trabajador, sino porque el territorio no ofrece previsibilidad. La ausencia de servicios de salud de calidad, un sistema educativo sólido y costos de vivienda accesibles dificulta cualquier proyecto de vida familiar, lo que vuelve inestable al empleo local aun con cupos elevados.
Aquí surge un interrogante político central: si el Estado provincial no garantiza condiciones básicas de calidad de vida, ¿es razonable exigirle a una empresa minera un 90% de contratación local?
Los límites técnicos que plantean las operadoras
Desde el sector empresarial, la Cámara Minera de Santa Cruz (CAMICRUZ) y compañías como Cerro Vanguardia aportaron una mirada técnica al debate. Si bien en el segmento operativo los niveles de empleo local ya se acercan al 90%, las mayores dificultades aparecen en áreas de alta especialización.
El gerente de Asuntos Institucionales de Cerro Vanguardia, Agustín Del Castillo, advirtió que la exigencia es compleja de cumplir en campos como ingeniería, geología especializada, infraestructura compleja y posiciones técnicas que requieren años de formación específica. En la misma línea, el especialista en seguridad minera Armando Arraras sostuvo que el empleo local no puede imponerse sin una construcción previa de capacidades técnicas.
La pregunta de fondo es si la falta actual de perfiles habilitados puede derivar en la paralización de proyectos o en la contratación forzada de personal sin la experiencia necesaria.
Un dilema estratégico para una provincia clave
En 2025, Santa Cruz exportó US$ 1.569 millones, lo que representó el 37% de la minería nacional. Con ese peso específico, el dilema sigue abierto: si una ley puede forzar el arraigo en un territorio que hoy expulsa profesionales por déficit de infraestructura y servicios.
La respuesta a ese interrogante definirá si la Ley 90/10 se convierte en el motor de una nueva identidad productiva santacruceña o en un obstáculo para la competitividad de la provincia frente al avance de nuevos polos mineros en el país.
Fuente: Más Energía
