JP Morgan proyecta que el oro podría llegar a USD 6.300 hacia fines de 2026
El banco de inversión mantiene una visión claramente alcista para el precio del oro, pese a la reciente corrección del mercado, y anticipa un escenario marcado por mayor demanda de activos reales, compras de bancos centrales y tensiones macroeconómicas persistentes.
Proyección récord para el metal dorado
La entidad financiera JP Morgan actualizó sus perspectivas para el mercado de metales preciosos y estimó que el oro podría alcanzar los USD 6.300 por onza hacia fines de 2026, en lo que sería una suba histórica para el activo de refugio.
Según el informe del banco, la proyección responde a una combinación de incertidumbre macroeconómica, presiones inflacionarias persistentes y un contexto geopolítico que refuerza el rol del oro como resguardo de valor a nivel global.
Política monetaria y refugio contra la inflación
Los analistas de JP Morgan identifican como factores centrales la falta de previsibilidad en la política monetaria de las principales economías y la creciente búsqueda de cobertura frente a la inflación.
En ese sentido, remarcan que la demanda sostenida de los bancos centrales, que continúan acumulando reservas de oro, constituye un pilar clave que le otorga al metal un piso sólido de precios, incluso en escenarios de alta volatilidad financiera.
Un posible “superciclo” del oro
El informe señala que, de concretarse este escenario, el oro ingresaría en una etapa de “superciclo”, impulsada por la diversificación de carteras institucionales y un cambio estructural en la percepción del riesgo.
Para JP Morgan, los inversores están priorizando cada vez más la seguridad del capital físico frente a otros instrumentos financieros que presentan mayores niveles de exposición e inestabilidad en el corto y mediano plazo.
Oferta limitada y presión sobre los precios
Otro elemento relevante es la restricción de la oferta minera. El banco advierte que la producción global de oro enfrenta dificultades para acompañar el ritmo de una demanda creciente, lo que genera una brecha estructural que presiona los precios al alza.
A esto se suman los conflictos internacionales en curso, que refuerzan el atractivo del metal y consolidan la tesis de que el oro aún no habría alcanzado su techo máximo dentro del ciclo económico actual.
Impacto en la industria minera y en las inversiones
La proyección de JP Morgan no solo tiene implicancias para los inversores, sino también para la industria minera global. Un precio de la onza en niveles récord incentiva la puesta en marcha de proyectos de exploración y explotación que hasta ahora no resultaban rentables.
Este escenario podría reconfigurar el mapa de inversiones en las principales regiones productoras de oro del mundo, con efectos directos sobre empleo, infraestructura y flujos de capital.
Tasas de interés, el principal factor de riesgo
Finalmente, el banco aclara que los mercados seguirán atentos a posibles cambios abruptos en las tasas de interés, que podrían introducir episodios de corrección.
Sin embargo, el consenso interno de la entidad es que el impulso actual es lo suficientemente robusto como para sostener la tendencia alcista y consolidar al oro como uno de los activos protagonistas de las carteras de inversión durante todo 2026.
Fuente: Minería & Desarrollo
