La crisis que jaquea a la cadena de Supermercados La Anónima
La Anónima atraviesa un escenario complejo: caída del consumo, deterioro de la cartera crediticia y un fuerte incremento en los cargos por incobrabilidad.
Según el balance presentado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) los días 9 y 10 de febrero, la compañía registró una baja interanual del 4,22% en su facturación, pese a la apertura de nuevas sucursales en localidades como Reconquista, Resistencia, Fernández Oro y San Patricio del Chañar.
El segmento supermercados —que representa 87,39% de los ingresos totales— fue el más afectado por el freno del consumo, en un contexto de pérdida de poder adquisitivo.
Récord de morosidad y explosión de incobrables
El mayor foco de tensión se ubica en el área financiera vinculada a tarjetas propias, como Tarjetas del Mar. Si bien este segmento mostró un crecimiento nominal de 106,20% en ingresos, el deterioro en la capacidad de pago de los clientes disparó el cargo por incobrabilidad.
- Cargo por incobrabilidad actual: $19.255 millones
- Período anterior: $2.830 millones
Es decir, casi siete veces más en términos interanuales.
La empresa atribuyó este salto al “aumento de saldos con clientes y del índice de morosidad”, en línea con un fenómeno más amplio: el Banco Central informó que la mora en préstamos a hogares alcanzó el 8,8% en noviembre de 2025, el nivel más alto en una década.
En tarjetas de crédito, la mora trepó a 8,40%, mientras que en préstamos personales superó el 11%.

Impacto en resultados
El deterioro del crédito impactó de lleno en los números:
- Resultado operativo: cayó 46% (de $22.246 millones a $12.001 millones).
- Gastos operativos: subieron 4,21% ($399.290 millones), con alza de 9,77% en remuneraciones.
- Ganancia neta: $9.709 millones (0,65% de los ingresos), frente al 1,71% del trimestre anterior.
- Resultado antes de impuestos: cayó de $34.426 millones a $7.475 millones.
La tendencia negativa no es nueva: en mayo de 2025 la firma ya había informado una caída del 61% en ganancias netas, y en el balance anual de julio las utilidades fueron menos de la mitad que el año previo.
Incentivos al consumo y “bolsillos ajustados”
Parte de la estrategia comercial incluyó descuentos y reintegros para beneficiarios de la ANSES, como promociones del 10% para titulares de Plus La Anónima y Tarjeta Alimentar, además de reintegros por débito con topes de hasta $35.000 o $50.000 según programas del Ministerio de Capital Humano.
Sin embargo, en un contexto donde 57% de los hogares declara no llegar a fin de mes, el endeudamiento dejó de impulsar el consumo y comenzó a transformarse en un factor de riesgo crediticio.
El salvavidas: exportaciones frigoríficas
El segmento frigorífico —11,79% de los ingresos— mostró un crecimiento de 57,71%, impulsado por mejores precios internacionales y mayores exportaciones. Este desempeño amortiguó parcialmente la debilidad del negocio supermercadista.
Perspectivas
El panorama del consumo masivo sigue incierto. El INDEC informó que los supermercados acumulan seis meses consecutivos de retroceso, con una baja del 3,8% en noviembre de 2025.
Consultoras proyectan un eventual repunte del 4%, condicionado a recuperación del crédito y desinflación, aunque el endurecimiento financiero y la suba de la morosidad limitan ese escenario.
Para La Anónima, el desafío estratégico será doble: fortalecer el negocio exportador y gestionar con mayor rigor el riesgo crediticio, en un mercado donde la expansión vía financiamiento al consumo dejó de ser una palanca segura y pasó a convertirse en un punto crítico de vulnerabilidad.
Fuente: Noticias Argentinas
