Con el petróleo superando los US$100, cuál es el impacta en combustibles e inflación en Argentina
Analistas advierten que el alza del crudo podría presionar sobre la inflación, aunque abre oportunidades para las exportaciones energéticas.
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sacudir al mercado energético global. En medio de ataques a infraestructuras petroleras y la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz, el precio internacional del crudo Brent superó nuevamente los US$100 por barril, generando preocupación por su impacto en la economía mundial y, en particular, en el bolsillo de los argentinos.
El aumento del petróleo ya comenzó a trasladarse a los precios internos de los combustibles y amenaza con presionar sobre la inflación, el costo del transporte y diversos sectores productivos.
El conflicto en Medio Oriente disparó el precio del crudo
El actual repunte del petróleo está directamente vinculado con la guerra que enfrenta a Irán, Israel y Estados Unidos, que provocó ataques a instalaciones energéticas y fuertes restricciones al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta por la que circula alrededor del 20% del petróleo mundial.
La interrupción parcial de la oferta global generó una reacción inmediata en los mercados. En las últimas semanas el Brent volvió a superar los US$100 por barril, niveles que no se registraban desde hace varios años y que reflejan el temor a una crisis energética global si el conflicto se prolonga.
Además, analistas advierten que los productos refinados —como el diésel y el combustible de aviación— podrían enfrentar mayores dificultades de abastecimiento debido a los problemas logísticos derivados de la guerra.
Combustibles más caros: el primer impacto en Argentina
En Argentina, el primer efecto de la suba del petróleo ya se reflejó en los surtidores. Durante la última semana, los precios de los combustibles registraron aumentos de entre 4% y 6%, impulsados por el encarecimiento del crudo en el mercado internacional.
Con el aumento del 4% de este lunes, en estaciones de servicio de Buenos Aires, el litro de nafta súper ronda los $1.800, mientras que las variedades premium superan los $2.000.
El aumento del petróleo suele trasladarse a los combustibles con cierto retraso, aunque la política de precios de las petroleras y la intervención del Estado pueden moderar o escalonar los ajustes.
Más presión sobre la inflación
El encarecimiento de los combustibles tiene un efecto multiplicador en la economía. El aumento del gasoil y la nafta impacta directamente en los costos logísticos, el transporte de mercancías y el funcionamiento de sectores clave como el agro, la industria y la construcción.
Por esa razón, economistas advierten que una suba sostenida del petróleo podría trasladarse a los precios de bienes y servicios, agregando presión sobre la inflación argentina.
A nivel global, distintos analistas estiman que un shock energético prolongado podría elevar los niveles de inflación y afectar el crecimiento económico si el conflicto continúa escalando.
Una oportunidad y un riesgo para Argentina
Sin embargo, el aumento del precio del petróleo también tiene un costado positivo para la economía argentina. Un crudo más caro mejora el valor de las exportaciones energéticas y puede favorecer el desarrollo de la producción en Vaca Muerta.
Especialistas señalan que el impacto es “mixto”: por un lado, aumenta la presión inflacionaria interna; pero por otro, mejora los términos de intercambio y el potencial exportador del sector energético.
Un escenario abierto
El rumbo de los precios del petróleo dependerá en gran medida de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de la estabilidad del comercio energético global.
Mientras tanto, los mercados energéticos siguen atentos a cualquier interrupción adicional del suministro, en un escenario donde la geopolítica vuelve a tener un peso decisivo en la economía mundial
