La brecha de pobreza se achica, pero sigue lejos: los ingresos apenas cubren el 64,4% de la canasta
Un informe del INDEC muestra una mejora en los ingresos de los sectores más vulnerables. Aun así, los hogares pobres siguen sin alcanzar el costo total de vida.
La distancia para salir de la pobreza se redujo en Argentina, aunque todavía está lejos de cerrarse. Según datos del INDEC, los ingresos de los hogares pobres cubren hoy el 64,4% de la Canasta Básica Total (CBT), el registro más alto desde 2017.
El dato marca una mejora, pero también deja en evidencia una realidad persistente: incluso con ingresos en alza, millones de familias siguen sin llegar a cubrir el costo total de vida.
Ingresos que crecen, pero desde muy abajo
El informe oficial muestra que los ingresos de los sectores más vulnerables crecieron por encima del aumento de la Canasta Básica Total. Esa dinámica permitió reducir la brecha de pobreza al 35,7%.
Sin embargo, el dato debe leerse en contexto. La mejora se explica en parte por una recuperación de ingresos tras meses de fuerte deterioro. Es decir, hay avance, pero sobre una base muy castigada.
En Santa Cruz, donde el costo de vida suele ubicarse por encima del promedio nacional, el impacto de estos datos es más limitado.
Los ingresos crecieron por encima de la canasta básica, pero desde niveles muy deteriorados. En ciudades como Río Gallegos, el peso del alquiler, los servicios y los alimentos sigue marcando la diferencia.

Qué hay detrás de la cifra
La Canasta Básica Total —que define la línea de pobreza— incluye alimentos, transporte, salud, educación y servicios. A nivel nacional, una familia tipo necesita cerca de $1,4 millones para no ser pobre.
En el sur, esa cifra es casi 30 puntos por encima. Por eso, el dato de que los ingresos cubren el 64,4% de la CBT refleja una mejora relativa, pero no resuelve el problema de fondo: el desfasaje estructural entre ingresos y costo de vida.
Un dato positivo con final abierto
El recorte de la brecha es, sin dudas, un dato positivo y rompe con una tendencia de deterioro. Pero no alcanza para hablar de una salida estructural de la pobreza.
La clave hacia adelante será si esta mejora logra sostenerse. Todo dependerá de la evolución de la inflación, el empleo y el poder adquisitivo. Sin esas variables alineadas, el avance puede quedar solo como un alivio transitorio.
En números
- Cobertura de ingresos sobre la CBT: 64,4%
- Nivel más alto desde: 2017
- Brecha de pobreza actual: 35,7%
- Ingresos: crecieron por encima de la canasta
