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Milei avanza sobre activos nucleares y reabre el debate por el uranio patagónico

La Comisión Nacional de Energía Atómica habilitó la recepción de propuestas privadas sobre activos estratégicos del sector nuclear. La medida reavivó el debate sobre la soberanía tecnológica, el futuro del reactor RA-10 y la explotación de reservas de uranio en la Patagonia.


Apertura a privados sobre activos estratégicos

El Gobierno nacional avanzó en un nuevo paso dentro de su esquema de desregulación y privatizaciones al habilitar, a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), un mecanismo para recibir iniciativas privadas vinculadas a activos estratégicos del organismo.

El procedimiento, denominado “Acceso Preliminar para solicitudes vinculadas a la eventual presentación de Iniciativas Privadas”, contempla propuestas sobre infraestructura, desarrollos tecnológicos y capacidades industriales acumuladas por el sector nuclear argentino durante décadas.

La decisión generó preocupación en sectores científicos, sindicales y técnicos ligados a la actividad nuclear, que advierten sobre una posible pérdida de capacidades estratégicas del Estado.


El RA-10, en el centro de la discusión

Uno de los puntos más sensibles del debate es el futuro del reactor multipropósito RA-10, considerado uno de los proyectos nucleares más importantes de América Latina.

El ingeniero especializado en energía Nicolás Malinovsky cuestionó el alcance de la iniciativa y advirtió que el nuevo esquema “habilita la venta de los activos más importantes que tiene la Comisión Nacional de Energía Atómica”.

El RA-10 permitirá producir radioisótopos utilizados en medicina, investigación científica e industria, además de posicionar a la Argentina como proveedor regional en un mercado estratégico.

Para especialistas del sector, una eventual transferencia al ámbito privado podría impactar sobre la soberanía tecnológica y sanitaria del país.


Patagonia: reservas para más de un siglo

En paralelo, el debate también se trasladó al potencial minero nuclear de la Patagonia.

El principal foco está puesto sobre el yacimiento Cerro Solo, en Chubut, considerado la mayor reserva de uranio cuantificada del país, con unas 4.420 toneladas de mineral de alta calidad.

Actualmente Argentina importa cerca de 220 toneladas de uranio anuales para abastecer las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Central Nuclear Embalse.

Según estimaciones geológicas, las reservas nacionales alcanzarían para cubrir más de 150 años de consumo interno.

Sin embargo, el desarrollo de Cerro Solo enfrenta un obstáculo central: la legislación minera de Chubut prohíbe la minería metalífera a cielo abierto, limitando cualquier avance productivo.

Cerro Solo, en Chubut, concentra 4.420 toneladas de uranio de alta calidad pero la ley provincial bloquea su explotación.

Río Negro aparece como alternativa

Ante las restricciones en Chubut, parte de las inversiones privadas comenzaron a orientarse hacia Río Negro.

Uno de los proyectos más avanzados es Ivana, dentro del área Amarillo Grande, impulsado por la firma canadiense Blue Sky Uranium junto a Corporación América.

La iniciativa prevé una inversión cercana a los USD 160 millones para producir “yellow cake”, el concentrado de uranio utilizado en la fabricación de combustible nuclear.

Las proyecciones indican que el proyecto podría abastecer durante más de diez años al sistema nuclear argentino, aunque todavía depende de aprobaciones ambientales y estudios técnicos provinciales.


Plan nuclear y tensión federal

El plan energético nacional contempla 21 proyectos vinculados al desarrollo nuclear, entre ellos reactores modulares pequeños (SMR) y nuevas capacidades de exportación de combustible refinado.

Sin embargo, el avance del esquema enfrenta tensiones entre Nación y provincias, debido a que las reservas de uranio se encuentran bajo jurisdicciones provinciales con legislaciones ambientales y mineras propias.

Mientras tanto, sectores técnicos también advierten sobre el deterioro salarial dentro del sistema nuclear argentino y el éxodo de profesionales altamente calificados hacia el sector privado o el exterior.

“Son trabajadores altamente capacitados que buscan nuevos horizontes ante los salarios actuales”, alertó Malinovsky.

Redaccion

Al Sur Noticias

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