Vaca Muerta enfrenta un nuevo desafío: cómo sostener el crecimiento sin cuellos de botella
Empresarios y funcionarios coincidieron en que el futuro del desarrollo hidrocarburífero argentino dependerá de infraestructura, competitividad, financiamiento y previsibilidad. El RIGI volvió a aparecer como una herramienta central para consolidar inversiones.
Infraestructura y exportación, en el centro del debate
La 13° Jornada de Energía organizada por Diario Río Negro reunió en Neuquén a funcionarios nacionales y referentes de las principales compañías energéticas del país, en un escenario atravesado por una preocupación común: cómo sostener el crecimiento acelerado de Vaca Muerta sin que aparezcan restricciones operativas y de infraestructura.
El encuentro dejó una conclusión compartida entre empresas y Gobierno: el potencial geológico ya no está en discusión. El desafío ahora pasa por garantizar condiciones para transformar ese crecimiento en una plataforma exportadora de escala global.
YPF apuesta al GNL y a la expansión global
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sostuvo que el proyecto “Argentina LNG” será determinante para acelerar el desarrollo de la compañía y potenciar las exportaciones de gas natural licuado.
Según explicó, la clave estará en mejorar productividad, coordinación y ejecución operativa.
“La productividad es un norte”, afirmó el ejecutivo, quien además proyectó que hacia 2031 YPF podría posicionarse entre las mayores compañías no convencionales del mundo.

El Gobierno impulsa un “Super RIGI”
Durante la jornada, el secretario Coordinador de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, confirmó que el Gobierno trabaja en un régimen complementario al RIGI, conocido informalmente como “Super RIGI”.
El nuevo esquema estaría orientado a proyectos de industrialización de recursos naturales, minerales críticos e hidrógeno verde, con incentivos fiscales y aduaneros más agresivos que el régimen original.
Según explicó González, incluiría beneficios extendidos, plazos más largos y eliminación de aranceles de importación, aunque aclaró que no alcanzaría a actividades tradicionales como petróleo y gas convencional.
Competitividad, costos y logística
Los distintos ejecutivos coincidieron en que la competitividad será determinante para sostener inversiones de largo plazo.
Juan Martín Bulgheroni, de Pan American Energy, planteó la necesidad de ampliar infraestructura y mejorar la articulación entre empresas, sindicatos y Estado.
Por su parte, Matías Weissel, de Vista Energy, destacó el rol clave de la infraestructura exportadora, especialmente del proyecto VMOS, para sostener el crecimiento del sector.
“Exportamos cerca del 65% del crudo de Vista y a fin de año vamos a estar en 70%”, indicó.
También remarcó el avance de la compañía en mercados asiáticos, donde detectan una demanda creciente por petróleo argentino.
Riesgo de cuellos de botella
Desde Pampa Energía, Esteban Falcigno advirtió que el crecimiento simultáneo de la actividad podría generar tensiones en equipamiento, infraestructura y disponibilidad de recursos humanos especializados.
En la misma línea, Ana Simonato, de Chevron, sostuvo que reducir costos y garantizar previsibilidad serán condiciones centrales para sostener inversiones.
A su vez, Pablo Iuliano resaltó el avance de herramientas de inteligencia artificial aplicadas al desarrollo hidrocarburífero y pidió reglas claras para sostener el crecimiento de la cuenca.
Una agenda compartida para el sector
Más allá de las diferencias empresariales, el evento dejó una agenda común entre los principales actores energéticos:
- ampliación de infraestructura;
- competitividad exportadora;
- financiamiento;
- previsibilidad regulatoria;
- formación de recursos humanos;
- coordinación público-privada.
Con Vaca Muerta en plena etapa de expansión, el foco del sector ya no está puesto en el potencial productivo, sino en evitar que las restricciones logísticas, financieras o regulatorias frenen una de las principales apuestas económicas de la Argentina.
