Economía

Pablo Moldovan advirtió que el aumento de la morosidad refleja la crisis de ingresos de las familias

El economista y director de C-P Consultora sostuvo que la baja de la inflación encontró un límite, mientras persisten el estancamiento de la actividad, la pérdida de poder adquisitivo y el crecimiento del endeudamiento. También analizó el futuro del dólar, la deuda pública y las perspectivas de la economía argentina.


“La morosidad en el crédito es un síntoma de la crisis de ingresos”

El economista Pablo Moldovan, especialista en macroeconomía y director de C-P Consultora, aseguró que el crecimiento de la morosidad en los créditos refleja las dificultades que atraviesan las familias argentinas para sostener sus ingresos en un contexto de actividad económica estancada.

Según explicó, la caída de la inflación permitió una reactivación del crédito que funcionó como un alivio temporal para muchos hogares. Sin embargo, el freno en la mejora de los ingresos y la desaceleración de la actividad comenzaron a generar problemas de pago.

“La morosidad en el crédito es un síntoma de la crisis de ingresos. Expresa las dificultades de las familias en un momento en que la inflación bajó y el crédito se reactivó”, afirmó.


Un programa económico que logró bajar la inflación, pero con escaso crecimiento

Al analizar la marcha de la economía, Moldovan consideró que el programa económico mostró capacidad para reducir la inflación hasta niveles cercanos al 2% mensual, aunque señaló que los resultados son más limitados en materia de crecimiento e ingresos.

“El programa sirvió para bajar la inflación hasta este nivel del 2% en el que estamos, pero le cuesta crecer y mejorar la situación de ingresos generales”, sostuvo.

Para el economista, existe una tensión entre la estrategia de desinflación y la necesidad de recomponer el poder adquisitivo. En ese sentido, planteó que el Gobierno mantiene una suerte de “ancla de ingresos” que ayuda a contener los precios, pero limita la recuperación del mercado interno.

“La masa de ingresos del grueso de la población está muy estancada. Eso conecta mucho más con la sensación que se tiene en la calle que otros indicadores de actividad”, explicó.


Dólar: ve un nuevo equilibrio con precios y tasas más altos

Respecto del mercado cambiario, Moldovan consideró que el esquema actual atraviesa una etapa de transición luego del ingreso estacional de divisas provenientes del sector agroexportador.

A su entender, el tipo de cambio todavía busca un nuevo punto de equilibrio.

“Está claro que el equilibrio es un poco más arriba de donde estamos ahora”, afirmó.

El economista señaló que el Gobierno probablemente intente combinar un dólar más alto con tasas de interés más elevadas para volver a incentivar las estrategias financieras de corto plazo y sostener el ingreso de capitales.

Además, advirtió que el mercado argentino continúa dependiendo de los flujos financieros para sostener la estabilidad cambiaria.


Preocupación por el programa financiero de 2027

Uno de los puntos que más preocupación genera en Moldovan es el volumen de vencimientos de deuda que enfrentará el país durante 2027.

Según indicó, Argentina deberá afrontar compromisos cercanos a los USD 26.000 millones, lo que obligará al Gobierno a conseguir nuevas fuentes de financiamiento.

“Creo que el Gobierno tiene una ventana de oportunidad de acá a fin de año para realizar una colocación internacional y construir un colchón financiero que ayude a resolver el problema del año que viene”, señaló.

A su juicio, si la administración nacional logra despejar las dudas sobre el financiamiento futuro, las tensiones cambiarias vinculadas al proceso electoral podrían ser limitadas. Caso contrario, anticipó mayores presiones sobre el dólar.


Las tasas bajas no alcanzan para resolver el problema del endeudamiento

Moldovan explicó que, si bien el Gobierno impulsa tasas de interés más bajas, los bancos mantienen una actitud cautelosa frente al aumento de la morosidad.

Según detalló, las entidades financieras redujeron el rendimiento que pagan por los depósitos, pero no trasladaron completamente esa baja al costo de los préstamos.

“Si los bancos ven que uno de cada diez créditos no se paga, empiezan a cargarles ese costo a quienes sí cumplen”, sostuvo.

Por ese motivo, consideró que el problema difícilmente se resuelva únicamente mediante la reducción de tasas impulsada por el Gobierno y planteó que podrían requerirse herramientas más activas desde el sistema financiero.


Críticas al Súper RIGI y dudas sobre el crecimiento

Consultado sobre las políticas destinadas a atraer inversiones, Moldovan consideró que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) tuvo cierto impacto en sectores vinculados a los recursos naturales, aunque expresó dudas sobre su capacidad para dinamizar la economía en términos generales.

A su entender, el principal obstáculo continúa siendo la falta de recuperación de los ingresos.

“Todo lo que el Gobierno viene haciendo para movilizar la actividad no está teniendo mucha eficacia. Eso nos hace pensar que el escenario hacia adelante es más de estancamiento”, afirmó.


Una economía atrapada entre inflación y recesión

Como síntesis de su diagnóstico, Moldovan sostuvo que el principal desafío consiste en encontrar un equilibrio que permita seguir bajando la inflación sin profundizar el estancamiento económico.

“Esta es una economía que para crecer necesita desinflar mucho. Si desinfla poco, se estanca. Y si empieza a inflacionar, empieza a recesionar”, concluyó.

Según su análisis, las condiciones actuales hacen difícil esperar una recuperación significativa de los ingresos en el corto plazo, por lo que la evolución del consumo, el crédito y la actividad continuará siendo uno de los principales focos de atención de la economía argentina durante los próximos meses.

Redaccion

Al Sur Noticias

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