El Gobierno vuelve a impulsar la reforma de las tarifas por zona fría y crecen las dudas por el impacto en las facturas
El proyecto, que ya cuenta con media sanción en Diputados, propone modificar el régimen de subsidios al gas natural y podría generar fuertes aumentos tarifarios tanto en las zonas incorporadas en 2021 como en la Patagonia. La iniciativa volvería a debatirse en el Senado tras el receso invernal.
El debate regresará después del receso legislativo
El Gobierno nacional buscará reactivar en el Senado el tratamiento de la reforma del régimen de subsidios por zona fría, una iniciativa que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y que modifica el esquema de beneficios vigente para millones de usuarios del servicio de gas natural.
El proyecto forma parte de un paquete legislativo que también incluye la condonación de deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA y otras modificaciones vinculadas al sistema energético.
Si bien el expediente ya fue girado a las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda, todavía no comenzó su tratamiento. Desde el oficialismo estiman que el debate se retomará una vez finalizado el invierno.

Cambios para millones de usuarios
Actualmente, alrededor de 3,26 millones de usuarios reciben algún tipo de beneficio dentro del régimen de zona fría.
La propuesta oficial modifica principalmente el esquema aprobado en 2021, que amplió los descuentos a nuevas provincias y estableció una reducción del 30% en la tarifa para todos los hogares de esas zonas, porcentaje que asciende al 50% para usuarios considerados vulnerables.
De aprobarse la reforma, ese beneficio dejaría de ser universal en las zonas incorporadas por la Ley 27.637 y quedaría limitado únicamente a quienes estén inscriptos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), destinado a hogares con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales.
Además, el sistema continuará financiándose mediante el recargo aplicado sobre el precio del gas natural, aunque el proyecto habilita al Ministerio de Economía a modificar ese porcentaje hasta un 50% por encima o por debajo del valor actual, según las necesidades del fideicomiso.

Fuertes aumentos en las provincias incorporadas al régimen
Las modificaciones alcanzarían a usuarios de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Luis, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán y Salta, entre otras jurisdicciones incorporadas al régimen en 2021.
Según estimaciones difundidas por El Post Energético, un hogar de Salliqueló, en el sur bonaerense, con un consumo mensual de 400 metros cúbicos, pasaría de pagar $53.257 a $163.370, lo que representa un incremento del 207%, al perder completamente el beneficio.
En el caso de los usuarios que continúen dentro del programa SEF, el aumento también sería significativo. Para el mismo nivel de consumo, una factura que actualmente ronda los $66.950 pasaría a $140.864, con un incremento cercano al 110%, ya que el descuento dejaría de aplicarse sobre la totalidad del consumo y quedaría restringido a un bloque básico definido según la categoría y la región.
La Patagonia también perdería parte del beneficio
Aunque el foco del proyecto está puesto sobre las denominadas zonas ampliadas, el nuevo esquema también modifica el régimen vigente para la Patagonia, la Puna y la localidad mendocina de Malargüe, que integraban el sistema original.
La propuesta mantiene el descuento del 50%, pero cambia la base sobre la cual se aplica el beneficio. En lugar de calcularse sobre la tarifa completa, pasaría a computarse únicamente sobre el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), excluyendo los costos de transporte, distribución y el cargo fijo.
De acuerdo con las proyecciones publicadas, un hogar de Río Gallegos con un consumo mensual de 625 metros cúbicos pasaría de abonar $114.892 a $147.673, lo que representa una suba del 29%.
El impacto sería aún mayor para los usuarios patagónicos que además reciben subsidios del programa SEF. En ese caso, la factura aumentaría de $30.892 a $63.673, equivalente a un incremento del 106%, debido a que el descuento dejaría de aplicarse sobre la totalidad de los componentes de la tarifa.
Un proyecto que enfrenta resistencias políticas
Pese al impulso del Poder Ejecutivo, la iniciativa enfrenta dificultades para avanzar en el Senado debido a la falta de consensos, incluso entre legisladores cercanos al oficialismo.
Mientras el Gobierno sostiene que la reforma busca focalizar mejor los subsidios y reducir el costo fiscal del sistema, distintos sectores advierten que los cambios podrían traducirse en aumentos significativos para millones de usuarios y generar un fuerte impacto sobre las economías familiares en las regiones alcanzadas por el régimen de zona fría.
Fuente: El Post Energético
