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Malvinas: el Gobierno activa un arbitraje internacional contra Reino Unido por el proyecto Sea Lion

El Ejecutivo argentino instruyó a la Cancillería para iniciar un procedimiento de arbitraje bajo la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. También intimó a Londres a detener las actividades hidrocarburíferas en un plazo de dos semanas.

El Gobierno de Javier Milei decidió avanzar con un arbitraje internacional contra el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, con el proyecto petrolero Sea Lion como principal foco de la disputa. La medida fue anunciada este lunes y se suma a las acciones diplomáticas, judiciales y administrativas que la Argentina viene impulsando en relación con los recursos naturales del Atlántico Sur. 

La Oficina del Presidente informó que Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Estado a iniciar el procedimiento contemplado en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). El objetivo declarado es impedir la explotación de recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte y evitar nuevas medidas vinculadas con la extracción de recursos naturales en áreas cuya soberanía reclama la Argentina.

El Gobierno le dio dos semanas al Reino Unido

Además de activar el arbitraje, la Argentina estableció un plazo de dos semanas para que el Reino Unido adopte medidas destinadas a impedir el comienzo o la continuidad de las actividades hidrocarburíferas cuestionadas por Buenos Aires.

El Gobierno anticipó que, si Londres no responde favorablemente al requerimiento, recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar medidas provisionales destinadas a preservar los derechos que Argentina reclama sobre su plataforma continental.

La presentación oficial también invocó las Resoluciones 2065 (XX) y 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas. La primera reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes; la segunda llamó a ambas partes a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales de la situación mientras continúe el proceso recomendado por Naciones Unidas. 

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar, constituido desde 1996, tiene su sede en Hamburgo, Alemania, y cuenta con 21 magistrados independientes.

La ofensiva argentina contra la explotación petrolera

La decisión de recurrir al arbitraje internacional llega después de una serie de medidas adoptadas durante septiembre. Entre ellas se encuentra una resolución de la Justicia Federal de Río Grande que declaró su competencia para intervenir en una demanda contra Rockhopper y Navitas vinculada con Sea Lion. Posteriormente, el juzgado dictó una medida cautelar para frenar el avance del proyecto.

En paralelo, el Gobierno argentino cuestionó la decisión de la administración británica de las islas de extender por cinco años las licencias petroleras vigentes. Según información difundida por Ámbito, la medida alcanzó a las compañías que desarrollan actividades hidrocarburíferas en el área y se produjo en medio de la creciente disputa por Sea Lion. 

La Cancillería también había anunciado nuevas acciones contra empresas vinculadas con la explotación de recursos naturales en las islas y reiterado su rechazo a las actividades hidrocarburíferas llevadas adelante sin autorización argentina.

El Gobierno también denunció vuelos entre Malvinas y Chile

El comunicado presidencial incluyó, además, un reclamo relacionado con la actividad aérea. Según informó el Ejecutivo, detectó operaciones de Thales UK Limited entre las Islas Malvinas y Punta Arenas, Chile, realizadas con una aeronave con matrícula británica y que, de acuerdo con la posición oficial argentina, no contaban con autorización de las autoridades nacionales.

Ante esa situación, Milei ordenó iniciar procedimientos sancionatorios y las correspondientes denuncias penales, además de las gestiones diplomáticas que el Gobierno considere necesarias. 

Qué puede pasar ahora con el arbitraje por Malvinas

El próximo paso será la puesta en marcha formal del procedimiento previsto por la CONVEMAR. La estrategia argentina busca llevar la disputa por las actividades hidrocarburíferas a una instancia internacional y, en paralelo, ejercer presión diplomática para impedir que avance la explotación petrolera asociada con Sea Lion.

La controversia combina así soberanía, derecho internacional y recursos energéticos, en un contexto en el que las empresas involucradas avanzan con planes de desarrollo petrolero y el Gobierno argentino incrementa las medidas para cuestionar esas actividades.

La Casa Rosada anticipó que continuará utilizando herramientas diplomáticas, administrativas y judiciales para sostener su posición sobre las Islas Malvinas y los recursos naturales de la plataforma continental.

Redaccion

Al Sur Noticias

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