Energía

El superávit energético creció 104% y podría alcanzar los US$ 15.000 millones en 2026

La balanza comercial energética acumuló US$ 7.834 millones positivos entre enero y agosto con el impulso de Vaca Muerta, mientras las obras de transporte serán clave para sostener el crecimiento.

La balanza comercial energética argentina registró un superávit de US$ 7.834 millones entre enero y agosto de 2026, un incremento del 103,9% respecto del mismo período de 2025. Según el informe de actividad y precios de septiembre de la consultora Montamat & Asociados, las exportaciones del sector alcanzaron los US$ 10.667 millones, con el petróleo como principal motor de la generación de divisas.

El resultado se explica por el crecimiento de las ventas externas de crudo, impulsadas por la expansión de la producción de Vaca Muerta, y por una menor necesidad de importar determinados combustibles. La consultora estima que, si se mantienen las condiciones favorables y avanza la infraestructura prevista, el saldo positivo podría acercarse a los US$ 15.000 millones al cierre de 2026.

El petróleo lideró el crecimiento de las exportaciones

Entre enero y agosto, las exportaciones energéticas sumaron US$ 10.667 millones, un 74,7% más que en igual período del año anterior. Dentro de ese total, los aceites crudos de petróleo aportaron US$ 6.625 millones, con una suba interanual del 54,6%.

El informe destaca el desempeño del crudo Medanito, producido en la cuenca neuquina. Durante los primeros siete meses del año, el volumen embarcado promedió 309.000 barriles diarios, frente a los 218.000 barriles diarios registrados en el mismo período de 2025.

La expansión de la producción no convencional permitió ampliar los volúmenes destinados al mercado externo y consolidó al petróleo como uno de los principales generadores de divisas para la economía argentina.

El gas enfrenta límites de transporte

La evolución del gas muestra un panorama diferente. De acuerdo con el relevamiento de Montamat & Asociados, la producción se mantuvo por debajo de los 160 millones de metros cúbicos diarios y registró una leve caída en el último mes analizado.

El principal condicionante señalado por la consultora es la capacidad de transporte y evacuación de la producción desde la Cuenca Neuquina. Aunque la disponibilidad del recurso ofrece oportunidades para ampliar las ventas, las restricciones de infraestructura limitan la posibilidad de colocar mayores volúmenes en los mercados externos.

En paralelo, las importaciones energéticas totalizaron US$ 2.833 millones durante los primeros ocho meses de 2026, un aumento del 25,1% interanual. El incremento estuvo asociado a mayores compras de gas natural licuado (GNL) y electricidad, mientras que las importaciones de gasoil y naftas disminuyeron por la mayor disponibilidad local de crudo y derivados.

VMOS y TGS, obras clave para ampliar la capacidad exportadora

La infraestructura aparece como un factor determinante para sostener el crecimiento de las exportaciones. El informe destaca el avance del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que alcanzó un 75% de ejecución durante el tercer trimestre y tiene prevista su puesta en operación comercial para el primer trimestre de 2027.

El proyecto incorporará un sistema de monoboyas en la costa atlántica para ampliar la capacidad de transporte y exportación de petróleo. Su desarrollo apunta a acompañar el aumento de la producción de Vaca Muerta y reducir las limitaciones logísticas para colocar crudo en el mercado internacional.

A esto se suma la ampliación del sistema de transporte de gas impulsada por Transportadora de Gas del Sur (TGS), que podría incorporar nueva capacidad hacia 2027.

La evolución de ambas obras será clave para determinar en qué medida el crecimiento productivo podrá traducirse en mayores volúmenes exportados. La capacidad disponible para transportar petróleo y gas constituye una variable central para aprovechar la demanda regional y sostener el ingreso de divisas.


Proyectan un superávit energético de US$ 15.000 millones

Con estos indicadores, Montamat & Asociados estima que el superávit energético podría aproximarse a los US$ 15.000 millones en 2026. La proyección está sujeta a la evolución de los precios internacionales, el nivel de las importaciones y la capacidad efectiva de exportación.

Un saldo comercial energético positivo significa que las ventas externas de petróleo, gas, combustibles y electricidad superan las compras al exterior. Para la Argentina, este resultado representa una fuente de divisas que contribuye a compensar los déficits comerciales de otros sectores.

El desempeño del petróleo no convencional, junto con la ampliación de la infraestructura de transporte y evacuación, será determinante para consolidar esa tendencia. El desafío consiste en convertir el crecimiento de la producción en exportaciones sostenidas y en un aporte de divisas capaz de mantenerse más allá de las fluctuaciones de los precios internacionales.

Fuente: ADNSur

Redaccion

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