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Inyección de confianza: el BID avala con USD 200 millones el plan eléctrico para blindar la red y evitar apagones

El organismo internacional aprobó una garantía clave por un plazo de 25 años destinada a respaldar las obras troncales del transporte de energía. La medida busca movilizar capital privado, potenciar el SADI y garantizar el suministro a 16 millones de usuarios.

En un movimiento estratégico para despejar los fantasmas de la crisis energética y dotar de previsibilidad al mercado, el Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dio luz verde a una garantía de inversión por 200 millones de dólares. Este respaldo financiero apunta a afianzar de forma directa el Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico impulsado por el Gobierno nacional, en un momento donde la estabilidad del sistema es la máxima prioridad para la cartera económica.

La operación, estructurada a un plazo de 25 años, se convierte en la primera de su tipo bajo la Línea de Crédito Condicional para Proyectos de Inversión (CCLIP). Su fin último es disminuir los riesgos de los inversores privados, movilizando capital fresco hacia obras de infraestructura crítica y apuntalando al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

Obras de infraestructura troncal: cuáles son los proyectos clave que financia el BID

El paraguas financiero otorgado por el organismo multilateral respaldará dos iniciativas centrales en la hoja de ruta de la Secretaría de Energía: el megaproyecto AMBA I y el corredor de alta tensión Puerto Madryn–Choele Choel / Choele Choel–Bahía Blanca.

Estos trazos de transporte eléctrico no son casuales. Responden a la urgencia de ampliar la capacidad de transporte en regiones altamente demandantes y de conectar nodos de generación renovable y convencional. Desde el Palacio de Hacienda recalcaron que estas obras beneficiarán de manera directa a unos 16 millones de usuarios —entre hogares y empresas—, optimizando la confiabilidad del servicio y blindando la red de transporte frente a los picos de consumo de los meses más cálidos.

La confirmación de la garantía llega, además, pocas semanas después de la conferencia “La Reconstrucción del Sistema Argentino de Transmisión Eléctrica”, un evento en el que el oficialismo expuso ante fondos de inversión, bancos y corporaciones las condiciones de la licitación de AMBA I bajo el nuevo paraguas de reglas claras.

Prevención ante colapsos: la sombra del apagón en el AMBA y el foco en el sector privado

La necesidad de robustecer el entramado eléctrico cobró una urgencia inocultable tras los sobresaltos operativos recientes, como el masivo corte de luz registrado el pasado 19 de septiembre que afectó a más de 600.000 usuarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Episodios de esta magnitud pusieron bajo la lupa la fragilidad de una red de transporte que acumulaba años de desinversión.

Con esta inyección de respaldo institucional, la administración de Javier Milei busca consolidar un modelo donde el Estado repliegue su rol empresario para erigirse como fiscalizador y garante de la seguridad jurídica, atrayendo fondeo internacional.

Cabe destacar que AMBA I representa apenas la punta de lanza de un programa mucho más ambicioso: el Plan Nacional de Ampliación prevé un total de 16 iniciativas estratégicas con inversiones estimadas en más de 6.600 millones de dólares, contemplando la adición de 5.610 kilómetros de líneas de alta tensión (500 kV) a lo largo y ancho del país. La garantía del BID, en este tablero, funciona como el sello de confianza necesario para que los privados comiencen a girar fondos hacia los próximos tramos de la red.

Redaccion

Al Sur Noticias

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