De la cuenca madura al GNL: PAE acelera su apuesta no convencional en el Golfo San Jorge
Durante su exposición en la AOG Patagonia 2026, el CEO de Pan American Energy, Marcos Bulgheroni, confirmó hallazgos clave de shale gas en Cerro Dragón y detalló el cronograma de los buques licuefactores. La estrategia busca capitalizar la abundancia energética argentina y diversificar mercados.
La reconversión productiva de los yacimientos tradicionales marca un punto de inflexión para la industria hidrocarburífera nacional. En el marco de la Argentina Oil and Gas (AOG) Patagonia 2026, el CEO de Pan American Energy (PAE), Marcos Bulgheroni, trazó los ejes centrales del plan estratégico de la compañía, destacando un avance trascendental: la comprobación de recursos no convencionales en la Cuenca del Golfo San Jorge y la aceleración del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) mediante unidades flotantes.
Frente a los desafíos inherentes a la declinación de los campos maduros, la operadora reconfiguró su esquema operativo en Chubut para abrir una nueva frontera de producción. Lejos de agotar las expectativas en el convencional, la firma validó el potencial geológico de formaciones profundas a través de pozos exploratorios, abriendo una puerta directa al desarrollo masivo de shale gas en la región patagónica.
Cerro Dragón: el salto hacia el no convencional y la recuperación terciaria
El emblemático yacimiento de Cerro Dragón dejó de ser exclusivamente una postal del petróleo convencional. Mediante un programa técnico que contempló pozos piloto y esquemas de fracturación avanzada a más de 2.500 metros de profundidad, PAE confirmó que la cuenca responde favorablemente a las técnicas aplicadas en Vaca Muerta, aunque con particularidades geológicas propias.
“Se va a desarrollar una producción no convencional, no tengo dudas”, aseguró Bulgheroni ante el auditorio, ponderando el éxito de las pruebas iniciales.
En paralelo, la compañía optimiza la extracción en los campos maduros aplicando una agresiva política de eficiencia. Esta estrategia combina la instalación de plantas de polímeros para la recuperación terciaria —con pruebas piloto ya operativas— y una fuerte inversión en digitalización: un escuadrón de drones supervisa en tiempo real más de 6.000 activos mediante el uso de inteligencia artificial, reduciendo riesgos operativos y maximizando los márgenes de rentabilidad.
Cronograma firme para el GNL flotante y expansión exportadora
En materia de monetización de gas a gran escala, la hoja de ruta de PAE avanza a paso firme. Al repasar la arquitectura del proyecto conjunto articulado junto a YPF y otros jugadores del sector, Bulgheroni destacó el enfoque colaborativo para integrar a los principales productores y diversificar el riesgo comercial.
La apuesta por barcos licuefactores (FLNG) se consolidó como la vía más eficiente para sortear las complejidades logísticas terrestres y capturar los picos de precios internacionales. En cuanto a los plazos de ejecución, el ejecutivo ratificó un horizonte sumamente competitivo:
– Infraestructura de transporte: finalización de los gasoductos troncales prevista para mediados del próximo año.
– Arribo del primer buque: llegada y puesta en marcha de la primera unidad flotante hacia el cierre del próximo ejercicio.
– Segunda etapa: Consolidación operativa del segundo barco licuefactor proyectada para el bienio 2028-2029.

La “gestión de la abundancia” y los nuevos horizontes industriales
Para el liderazgo corporativo, el país transita un cambio de paradigma estructural: se pasa de la escasez histórica a una dinámica de masiva abundancia gasífera que ubicará a la Argentina entre los diez principales productores mundiales en la próxima década.
Este escenario excede al negocio exportador primario. Según advirtió el CEO de PAE, el excedente energético debe traccionar el agregado de valor interno, impulsando complejos petroquímicos —como la fabricación de fertilizantes— y abasteciendo a industrias de alta exigencia tecnológica, tales como los centros de datos (data centers) globales que buscan locaciones seguras, con energía estable y mano de obra altamente calificada. Con la Patagonia como epicentro, la hoja de ruta energética nacional redefine su peso geopolítico y comercial en el mapa global.
