Carlos Albarracín asumió como juez en Santa Cruz y puso el foco en la independencia judicial
El nuevo integrante de la Cámara Criminal de la Primera Circunscripción de Río Gallegos juró en su cargo y aseguró que trabajará para mejorar la eficacia del servicio de Justicia. También defendió la transparencia del concurso que permitió su designación y destacó la importancia de la división de poderes para recuperar la confianza social.
Carlos Alberto Albarracín asumió como juez de la Cámara Criminal de la Primera Circunscripción Judicial de Río Gallegos y planteó como uno de sus principales objetivos fortalecer una Justicia independiente, eficaz y cercana a la ciudadanía.
Tras la ceremonia de juramento, realizada el viernes 23 de octubre, el magistrado dialogó con los medios y sostuvo que la sociedad necesita respuestas concretas de los tribunales, con mayor capacidad de atención y una gestión orientada a resolver las demandas de la comunidad.
“La sociedad necesita respuesta, necesita justicia, necesita tener una eficacia mayor de atención, y para eso vamos a trabajar”, afirmó.
Albarracín señaló que llega a esta nueva etapa con expectativas positivas y el compromiso de aportar su experiencia profesional para mejorar el funcionamiento del tribunal. En ese sentido, remarcó que el trabajo colectivo será fundamental para alcanzar los objetivos planteados.
Independencia judicial y división de poderes, los ejes de su gestión
Uno de los principales conceptos que destacó el nuevo juez fue la necesidad de garantizar la independencia del Poder Judicial y respetar la división de poderes como condiciones centrales para construir una Justicia confiable.
“Si nosotros sabemos garantizar una independencia, una división de poderes, no tengo ninguna duda que vamos a tener una justicia ejemplar”, expresó.
El magistrado consideró que el mecanismo institucional de selección y designación de jueces permite resguardar la autonomía judicial mediante la intervención de distintos poderes del Estado.
Sus declaraciones se producen en un contexto en el que la confianza ciudadana en las instituciones judiciales representa uno de los principales desafíos para el sistema. Al respecto, Albarracín reconoció que existe descontento social con la Justicia, aunque sostuvo que esa percepción puede revertirse mediante el trabajo sostenido y una respuesta institucional más efectiva.
Qué dijo Albarracín sobre el concurso para ocupar el cargo
El juez también defendió la transparencia del proceso que culminó con su designación y destacó el trabajo desarrollado por el Consejo de la Magistratura durante la selección.
Según explicó, el concurso se extendió durante aproximadamente un año e incluyó distintas instancias de evaluación antes de la conformación de las ternas.
Albarracín afirmó que la transparencia del procedimiento fue determinante para su decisión de presentarse y avanzar en el proceso de selección. También señaló que no mantenía una relación personal con el gobernador y sostuvo que su designación respondió a una evaluación de sus antecedentes y capacidades profesionales.
En su análisis, el procedimiento refleja la participación de diferentes instituciones estatales y constituye una instancia relevante para preservar la independencia judicial.
Un juez de puertas abiertas y con el objetivo de recuperar la confianza social
Además de referirse a la independencia de poderes, Albarracín anticipó que buscará mantener un vínculo cercano con la comunidad y escuchar las inquietudes de la ciudadanía.
El magistrado recordó su experiencia profesional en El Calafate, donde, según señaló, procuró sostener una relación abierta con la sociedad. Ahora, al regresar a la Cámara Criminal de Río Gallegos, pretende continuar con esa modalidad de trabajo.
“Soy un juez de puertas abiertas, lo he hecho en Calafate”, manifestó.
En esa línea, consideró que la confianza pública no se recupera únicamente mediante declaraciones, sino a través de resultados concretos y una actuación judicial que responda a las expectativas de la población.
El desafío será mejorar la atención, fortalecer el funcionamiento cotidiano del tribunal y contribuir a que la ciudadanía encuentre en la Justicia una institución capaz de brindar respuestas.
El trabajo en equipo, una pieza clave para mejorar la Justicia en Santa Cruz
Albarracín también destacó la importancia del personal judicial en el funcionamiento de la Cámara Criminal. Según explicó, detrás de cada resolución existe un equipo que dedica tiempo y esfuerzo a las tareas administrativas y jurisdiccionales.
El magistrado sostuvo que su experiencia previa en el tribunal le permite conocer la dinámica de trabajo y a buena parte de sus integrantes. Por eso, considera que la coordinación interna será esencial para avanzar con los proyectos que tiene previstos.
Asimismo, afirmó que buscará alternativas cuando las iniciativas no alcancen los resultados esperados, con el propósito de sostener una gestión enfocada en la eficacia y la atención de las demandas sociales.
Con su asunción, Albarracín inicia una nueva etapa en la Cámara Criminal de Río Gallegos, con una agenda centrada en la independencia judicial, la transparencia institucional y la mejora del servicio de Justicia en Santa Cruz.
