Benetton se va de la Patagonia: vendió más de 900.000 hectáreas y Santa Cruz concentra el 60 % de las tierras
Después de 35 años de presencia en el negocio agropecuario argentino, el grupo italiano concretó la venta de sus empresas rurales a un conjunto de accionistas y directivos de Adecoagro, encabezados por Mariano Bosch. La operación involucra campos en cuatro provincias y coloca a Santa Cruz como el territorio de mayor peso dentro de la estructura productiva.
El grupo italiano Benetton concretó la venta de sus principales activos agropecuarios en Argentina y puso fin a más de tres décadas de presencia en el negocio rural del país. La operación comprende más de 900.000 hectáreas distribuidas entre Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Buenos Aires, con una participación especialmente significativa de la provincia santacruceña.
Los compradores son accionistas y directivos de Adecoagro, encabezados por Mariano Bosch, fundador y CEO de la compañía agroindustrial. Un dato importante es que la adquisición se realizó a título personal por parte de este grupo inversor y no a través de Adecoagro como empresa.
La transacción incluye las sociedades Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor, dos estructuras empresariales que concentran una extensa actividad ganadera, agrícola y forestal en distintas regiones del territorio nacional.
Aunque no trascendió el monto de la operación, el traspaso representa uno de los movimientos más importantes del mercado de tierras rurales de los últimos años.
Santa Cruz concentra el 60 % de las tierras que vendió Benetton
La distribución territorial de las propiedades refleja el peso estratégico de la Patagonia dentro de la estructura empresarial que hasta ahora pertenecía al holding italiano.
De acuerdo con los datos difundidos sobre la operación, Santa Cruz concentra el 60 % de la superficie involucrada, mientras que Chubut reúne el 33 %. El resto se distribuye entre Río Negro, con el 5 %, y Buenos Aires, con el 2 %.
La participación santacruceña convierte a la provincia en el principal componente territorial de la operación y pone en primer plano la relevancia económica de sus establecimientos rurales.
La actividad no se limita a la explotación ganadera. La estructura productiva comprende producción de lana, cría de ganado bovino y ovino, agricultura, explotación forestal y procesamiento industrial.
Uno de los establecimientos vinculados con esta actividad es el frigorífico Faimali, ubicado en Río Gallegos, que cuenta con capacidad para procesar hasta 2.500 corderos diarios.
Más de 260.000 ovejas y 22.000 bovinos: el negocio productivo que cambia de manos
La dimensión de los activos adquiridos también se refleja en su capacidad productiva.
Los establecimientos cuentan con aproximadamente 260.000 ovinos y 22.000 bovinos, además de una producción anual cercana al millón de kilos de lana.
El negocio ovino constituye uno de los principales pilares de la actividad agropecuaria del grupo. A través de sus establecimientos patagónicos, Benetton desarrolló durante décadas una estructura integrada que vinculó la producción primaria con el procesamiento y la comercialización de productos ganaderos.
En paralelo, la actividad agrícola y forestal amplió el alcance de las inversiones, consolidando una presencia diversificada en el sector agroindustrial.
Para Santa Cruz, la operación tiene una relevancia particular por la extensión de las propiedades involucradas y por la infraestructura productiva asociada a la actividad ganadera y frigorífica.
Quiénes compraron las tierras de Benetton y qué pasará con Adecoagro
El grupo comprador está encabezado por Mariano Bosch, empresario que conduce Adecoagro, una de las principales compañías agroindustriales de Sudamérica.
Sin embargo, la adquisición no fue realizada directamente por la empresa, sino por accionistas y directivos que participaron de la operación en forma particular.
En cuanto a la conducción de los establecimientos, no se anunciaron cambios inmediatos en la estructura ejecutiva. Agustín Dranovsky continuará al frente de la gestión de Compañía de Tierras Sud Argentino, manteniendo la conducción operativa que tenía antes del traspaso.
La continuidad administrativa apunta a sostener el funcionamiento de las unidades productivas mientras comienza una nueva etapa bajo el control de los compradores.

Mariano Bosch, CEO de Adecoagro
De 1991 a 2026: el final de la presencia de Benetton en el campo argentino
La historia del grupo italiano en el negocio rural argentino comenzó en 1991, cuando adquirió Compañía de Tierras Sud Argentino e incorporó una extensa superficie de campos patagónicos a su estructura empresarial.
Desde entonces, las propiedades se convirtieron en una pieza importante de su estrategia de integración productiva, especialmente por el abastecimiento de lana para su actividad textil.
Durante más de tres décadas, Benetton consolidó su participación en la producción ovina y bovina, además de desarrollar actividades agrícolas, forestales e industriales.
Con la venta de CTSA y Ganadera Cóndor, el holding familiar italiano se desprende de sus últimos activos agropecuarios en Argentina y cierra una etapa de 35 años de inversiones en el sector rural.
Una operación que vuelve a poner en debate la propiedad de la tierra en la Patagonia
La venta también se produce en un contexto de discusión política y económica sobre la propiedad de las tierras rurales y la participación de capitales extranjeros en el territorio argentino.
La Ley 26.737, conocida como Ley de Tierras, estableció límites a la titularidad extranjera de superficies rurales. Sin embargo, su derogación mediante el DNU 70/2023 abrió una controversia judicial y legislativa que volvió a instalar el tema en la agenda pública.
En este escenario, la transferencia de las propiedades de Benetton adquiere especial relevancia por la magnitud de la superficie involucrada y su concentración territorial en provincias patagónicas.
El cambio de propietarios no implica, por sí mismo, una modificación del esquema productivo, pero sí representa una transformación significativa en la titularidad de uno de los mayores patrimonios rurales privados del país.
Para Santa Cruz, donde se concentra la mayor parte de las tierras de la operación, el traspaso abre una nueva etapa para una estructura económica vinculada históricamente con la ganadería, la producción de lana y la actividad frigorífica.
