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Cabo Vírgenes: creció un 30 % la población de pingüinos y refuerzan el monitoreo de una de las colonias más importantes del país

El Consejo Agrario Provincial, junto a instituciones científicas y organizaciones ambientales, realizó un nuevo relevamiento de la colonia de pingüinos de Magallanes en el extremo sur de Santa Cruz. Los estudios de largo plazo registran un crecimiento cercano al 30 % en los últimos 25 años, aunque también buscan evaluar los efectos de cambios ambientales sobre los espacios de nidificación.

La colonia de pingüinos de Magallanes de Cabo Vírgenes, en el extremo sur de Santa Cruz, vuelve a ser objeto de un importante trabajo de seguimiento científico y ambiental. El Consejo Agrario Provincial (CAP) participó durante octubre de un nuevo relevamiento destinado a actualizar los datos poblacionales y analizar las condiciones del entorno donde estas aves desarrollan su ciclo reproductivo.

La iniciativa se lleva adelante en articulación con la Fundación Por el Mar, WCS Argentina y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), en un esquema de cooperación que busca fortalecer las tareas de conservación y ampliar el conocimiento sobre una de las poblaciones de pingüinos más relevantes de Argentina.

Uno de los datos más significativos de los estudios de largo plazo es que la colonia registró un crecimiento cercano al 30 % durante los últimos 25 años, una evolución que refuerza la importancia de sostener los mecanismos de monitoreo y protección del área.

Pingüinos de Magallanes en Santa Cruz: una colonia que creció un 30 % en 25 años

Cabo Vírgenes integra el grupo de las tres o cuatro colonias de pingüinos más importantes del país, de acuerdo con los investigadores que participan de los relevamientos.

Su ubicación geográfica, próxima a la desembocadura del Estrecho de Magallanes y al océano Atlántico, constituye un factor relevante para el desarrollo de la población, debido a las condiciones de disponibilidad de alimento y las características del ambiente.

La directora provincial de Áreas Protegidas del Consejo Agrario Provincial, Marisol Espino, destacó la importancia del trabajo conjunto entre organismos estatales, universidades y organizaciones ambientales.

Según explicó, la cooperación permite ampliar el conocimiento sobre lo que sucede en las áreas protegidas y aprovechar los recursos técnicos y humanos disponibles para garantizar la continuidad de las investigaciones.

Qué buscan determinar los nuevos censos en Cabo Vírgenes

El relevamiento se realiza por segundo año consecutivo y tiene como principales objetivos identificar la distribución de los nidos, actualizar los registros de la población y observar posibles variaciones en la dinámica reproductiva de la colonia.

Los resultados correspondientes a la temporada actual todavía se encuentran en proceso de análisis.

Además, los investigadores buscan determinar si un evento oceanográfico ocurrido hace aproximadamente un año y medio tuvo consecuencias sobre los sectores de matorrales utilizados por los pingüinos para construir sus nidos.

Estas áreas cumplen una función importante durante el período reproductivo, por lo que conocer su evolución permite evaluar las condiciones ambientales que enfrenta la especie.

Esteban Frere, investigador de la UNPA y WCS Argentina, señaló que la población mantiene una evolución positiva en el largo plazo, aunque existen variaciones entre temporadas.

El especialista destacó que la colonia creció alrededor de un 30 % en los últimos 25 años y remarcó que históricamente se caracterizó por su productividad.

La conservación de los pingüinos también depende del ambiente marino

Uno de los aspectos centrales del trabajo de conservación es que la protección de la colonia no puede limitarse al espacio terrestre donde se encuentran los nidos.

Durante la primavera y el verano, los ejemplares adultos ingresan al mar para alimentarse y posteriormente regresan a la costa para abastecer a sus pichones. Por ese motivo, las condiciones del ecosistema marino tienen una incidencia directa en la supervivencia y reproducción de la especie.

Frere advirtió que preservar los sectores de nidificación es importante, pero también resulta necesario proteger las aguas que rodean Cabo Vírgenes, ya que constituyen el espacio donde los pingüinos desarrollan buena parte de su actividad alimentaria.

En esa línea, planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema de conservación que contemple tanto la superficie terrestre como el ambiente marino circundante.

Áreas protegidas y trabajo científico: el desafío ambiental para Santa Cruz

El seguimiento de la colonia de Cabo Vírgenes pone de manifiesto la importancia de sostener políticas de conservación respaldadas por información científica y coordinación institucional.

El crecimiento poblacional registrado durante las últimas décadas constituye un indicador significativo, pero los cambios ambientales y las variaciones en las condiciones de reproducción hacen necesario mantener los relevamientos periódicos.

Para Santa Cruz, la protección de este espacio natural representa también un desafío de gestión ambiental: fortalecer las áreas protegidas, preservar los ecosistemas costeros y garantizar las condiciones necesarias para la continuidad de las especies que habitan la región.

Con los nuevos censos todavía en etapa de análisis, el trabajo conjunto del Consejo Agrario Provincial, la UNPA y las organizaciones ambientales permitirá actualizar el diagnóstico sobre una de las colonias de pingüinos de Magallanes más importantes de Argentina.

Redaccion

Al Sur Noticias

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