Política

El Biometano: Una Oportunidad Energética Renovable para Argentina

Es un recurso energético renovable, flexible y limpio, que en la Argentina puede llegar a cubrir el 10% de la demanda de gas.

El biometano se perfila como un recurso energético renovable, flexible y limpio que podría transformar el panorama energético de Argentina. Con la capacidad de integrarse en redes de distribución, el transporte y sistemas cerrados sin requerir una infraestructura costosa, este combustible tiene el potencial de jugar un papel crucial en la matriz energética del país.

Actualmente, Argentina cuenta con 28 plantas de biogás en operación, que generan aproximadamente 51 MW de energía eléctrica, equivalente a 370.000 m³ diarios de gas natural. Además, se están construyendo 24 nuevas instalaciones, gracias a la licitación RenMDI, que agregarán otros 30 MW, con el objetivo de comenzar a operar para 2026.

Ventajas

El biometano es una forma evolucionada de biogás, obtenido a partir de la degradación de residuos orgánicos como desechos biológicos, lodos de aguas residuales y residuos domésticos e industriales. Su principal ventaja es que, químicamente, es idéntico al metano del gas natural, lo que permite su uso en aplicaciones similares.

Un estudio de la Cámara Argentina de Energías Renovables estima que en las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires existen oportunidades para construir hasta 324 plantas de biometano, lo que requeriría una inversión de 2.170 millones de dólares y generaría más de 10.000 empleos directos e indirectos. A nivel nacional, el potencial asciende a una producción de 14 MMm³/día de gas natural, representando el 10% de la demanda actual, lo que implicaría la instalación de unas mil plantas y una inversión de 5.000 millones de dólares.

El seminario internacional SiBiogas, celebrado recientemente en Río Cuarto, destacó el potencial del biometano en la transición energética. Javier Schifani, uno de los organizadores del evento y responsable de Desarrollo de Nuevos Negocios en Bioléctrica Río Cuarto, subrayó que las materias primas necesarias para su producción están ampliamente disponibles en las provincias agropecuarias, lo que representa una oportunidad para el desarrollo local.

El biometano ofrece una capacidad de generación constante, a diferencia de otras fuentes renovables como la solar o la eólica, lo que lo convierte en un complemento ideal para garantizar un suministro energético estable. Además, su producción es más económica que la generación eléctrica a partir de diésel, lo que lo convierte en una opción viable para sectores con alta disponibilidad de biomasa.

Schifani también destacó que el biometano ya demuestra su utilidad en la industria y el transporte, siendo una solución eficiente para aquellos que buscan reducir su huella de carbono. La industria del biometano en Argentina está en pleno desarrollo y explora nuevas oportunidades relacionadas con la sostenibilidad, incluyendo la sustitución de biofertilizantes.

El crecimiento del sector es notable: en solo nueve años, se ha pasado de cero a 51 MW de energía conectada a la red, un avance que en países como Alemania tomó 30 años. Este desarrollo ha sido impulsado por políticas estatales que fomentan la inversión y la eficiencia en la producción.

La proyección del sector es prometedora, con un potencial de producción de 14 MMm³/día de gas natural, lo que podría satisfacer el 10% de la demanda actual del país. La utilización del biometano como complemento del gas natural, especialmente en provincias como Santa Fe, podría resultar en la construcción de 42 plantas en una década, con una inversión estimada de 280 millones de dólares.

Otra aplicación interesante es el uso de biometano comprimido (BIO-GNC) en el transporte público. Argentina ya cuenta con una flota de más de 1.7 millones de vehículos habilitados para Gas Natural Comprimido, y el BIO-GNC podría reemplazar completamente el uso de gasoil en el transporte urbano, generando empleo y desarrollando la economía local.

Además, el biometano puede ser una alternativa viable para reemplazar el gas natural y el gas licuado de petróleo (GLP) en redes aisladas. En Buenos Aires, 40 localidades dependen de combustibles más costosos y contaminantes, pero la producción local de BIO-GNC podría ofrecer una solución económica y sostenible.

En conclusión, el biometano presenta una oportunidad significativa para Argentina, no solo como fuente de energía renovable, sino también como motor de desarrollo económico y sostenible en el país.

FUENTE: MEJORENERGÍA.COM.AR

Redaccion

Al Sur Noticias

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