Ley del hidrógeno: el Congreso avanza con un nuevo marco para atraer inversiones
El oficialismo impulsa una normativa clave para consolidar el desarrollo del hidrógeno renovable y de bajas emisiones, con beneficios fiscales y estabilidad jurídica por 30 años. El proyecto adapta el régimen RIGI a las particularidades de esta industria estratégica.
En un contexto de transición energética global, Argentina avanza en el Congreso con un ambicioso proyecto de ley que busca sentar las bases para el desarrollo de la industria del hidrógeno de origen renovable y de bajas emisiones.
La iniciativa, presentada por los diputados Martín Maqueyra (PRO) y Lorena Villaverde (La Libertad Avanza), incorpora un elemento central para atraer inversiones de largo plazo: la adaptación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a las particularidades de este nuevo sector estratégico.

El hidrógeno como vector clave
En diálogo con el programa Modo Shale, por AM Mitre Patagonia, el diputado Maqueyra explicó: “El hidrógeno es un vector energético clave para la transición energética, que puede sustituir a los combustibles fósiles en el mediano plazo, con potencial de uso en autos, aviones y generación eléctrica”.
Y agregó: “Por eso, necesitamos un marco jurídico que prepare a Argentina para recibir inversiones, y el RIGI actual, tal como está, no es suficiente”.
Incentivos y estabilidad por tres décadas
El texto declara al hidrógeno y sus derivados de interés nacional y propone incentivos impositivos y fiscales con estabilidad jurídica por 30 años. Uno de los puntos más relevantes está en cómo se ajusta el RIGI a los tiempos de esta industria: se extiende de dos a cinco años el plazo para adherirse, con una posible prórroga de un año, y tres años para cumplir con la inversión mínima.
“El RIGI es una herramienta valiosa, pero había que ajustarla a las necesidades reales de esta industria”, afirmó Maqueyra.

Una ley para dar previsibilidad
El diputado remarcó que “estos proyectos no pueden desarrollarse en un marco de incertidumbre”, por lo que la ley también establece beneficios como amortización acelerada, reducción del impuesto a las ganancias y devolución anticipada del IVA.

Sinergia con Vaca Muerta
Maqueyra también destacó el potencial sinérgico entre Vaca Muerta y el hidrógeno azul, que utiliza gas natural con captura de carbono. “No se trata de reemplazar al gas, sino de usarlo inteligentemente para producir hidrógeno con menor impacto ambiental”, dijo, y planteó la posibilidad de usar pozos abandonados para capturar CO₂.
El proyecto apunta a transformar las ventajas comparativas de Argentina —gas, agua y renovables— en ventajas competitivas. El objetivo es que el país se convierta en un proveedor confiable de energía limpia a escala global.
Un proyecto transversal
A pesar del clima político tenso, Maqueyra valoró el consenso entre distintos bloques. “Logramos trabajar este proyecto con diputados de todos los bloques, desde Unión por la Patria hasta el Radicalismo y La Libertad Avanza. Hay una conciencia transversal de que el hidrógeno puede ser una política de Estado”.
El próximo paso será el dictamen en las comisiones de Energía y Combustibles y de Presupuesto. “Aspiramos a que se trate después de las elecciones y podamos lograr media sanción antes de fin de año”, concluyó Maqueyra.
Fuente: Mejor Energía
