El campo espera señales del Gobierno: la siembra caerá en 2026 y los productores dicen que “no es buen momento para invertir”
Aunque mejora la macroeconomía y repunta la confianza, sólo el 29% de los productores agropecuarios afirma que hoy es un buen momento para invertir.
La campaña 2025/26 prevé menor siembra de soja y un aumento del maíz tardío, mientras los excesos hídricos complican el panorama en varias regiones.
La confianza repunta, pero la cautela se mantiene
El último relevamiento de CREA muestra una mejora marcada en el Índice de Confianza del Empresario Agropecuario (ICEA), aunque esa recuperación no se traduce en mayor disposición a invertir: apenas el 29% de los consultados considera que el escenario actual es favorable. La mayoría sostiene que todavía “no es un buen momento”, pese al avance en la estabilización macroeconómica.
Ariel Angeli, líder de Investigación y Desarrollo de CREA, explicó que el repunte del índice se apoya en la expectativa de que “el ordenamiento de la macro permita generar los cambios microeconómicos necesarios para mejorar la competitividad y la sostenibilidad de las empresas”.
La encuesta —respondida por 1.450 productores y 228 asesores de todo el país tras las elecciones— se realiza cada cuatro meses y su próxima edición está prevista para marzo de 2026.

Campaña 2025/26: menos soja y más maíz tardío
Las respuestas del sector anticipan un cambio significativo en la estructura de siembra. Para la campaña 2025/26, se prevé:
- Fuerte aumento del maíz tardío,
- Incrementos moderados en girasol y maíz temprano,
- Reducción marcada del área de soja, principalmente por precios relativos desfavorables para la oleaginosa.
El informe advierte que estos planes podrían ajustarse si continúan las complicaciones por anegamientos.

Excesos hídricos: una amenaza productiva y económica
Los excesos de agua acumulados en los últimos meses marcan uno de los peores escenarios para muchas regiones. El 29% de los encuestados registra anegamientos que afectan, en promedio, el 24% de su superficie productiva, con la provincia de Buenos Aires como el área más comprometida.
Angeli detalló que “más allá de la superficie que no se puede cosechar o sembrar, los anegamientos generan disrupciones ganaderas y lecheras, problemas sanitarios, impedimentos logísticos y complicaciones financieras”. También señaló que la planificación agrícola podría modificarse en las próximas semanas, según cómo evolucione la disponibilidad de tierras.

Un ICEA dividido en dos
Mientras el ICEA general subió a 67 puntos, un nivel similar al de un año atrás, el subíndice de perspectivas alcanzó su valor más alto desde marzo de 2026. En contraste, el subíndice de situación presente permanece estancado, lo que refleja un clima empresario que mejora hacia adelante, pero que sigue condicionado por las dificultades del presente.
Fuente: Noticias Argentinas
