Economía

La actividad económica de Santa Cruz se recuperó en noviembre pero cayó 6,8% interanual

Así lo asegura un informe de la Federación Económica de Santa Cruz (FESC). Respecto de octubre la actividad subió 2% pero no alcanzó.

La actividad económica de Santa Cruz registró en noviembre una contracción interanual del 6,8%, de acuerdo al Índice Provincial de Actividad Económica (IPAE) elaborado por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC). Pese a la caída frente al mismo mes del año pasado, el informe destaca una recuperación intermensual del 2% en la medición desestacionalizada, lo que marca el segundo mes consecutivo de mejora mensual.

Con este resultado, el acumulado del año presenta una retracción del 2%, confirmando que la recesión continúa afectando a la economía santacruceña, aunque con señales incipientes de desaceleración en el ritmo de deterioro.

La variación a lo largo del último año y medio del índice de actividad medido por la FESC en Ferreterías, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles.

Una recesión persistente con señales incipientes de alivio

El informe señala que, si bien la mejora mensual no alcanza para revertir la tendencia general, podría indicar un freno parcial en la caída de la actividad. El gráfico de variación interanual refleja con claridad este proceso: tras un inicio de año con un crecimiento significativo del 27,3% en enero, la economía provincial ingresó en una fase recesiva profunda durante el segundo semestre.

Noviembre muestra una leve mejora respecto de los meses previos, aunque la actividad continúa operando muy por debajo de los niveles de 2024.

La variación a lo largo del último año y medio del índice de actividad medido por la FESC en Servicios (servicios profesionales, hotelería, turismo)

Menor consumo, presión impositiva y restricciones financieras

Según los relevamientos cualitativos incluidos en el IPAE, la recesión se manifiesta en múltiples dimensiones. Empresarios y comerciantes coinciden en señalar la pérdida del poder adquisitivo, el desempleo, la caída del consumo y la presión impositiva como los principales factores que condicionan la actividad.

La demanda se concentra en lo estrictamente indispensable: los clientes reducen el ticket promedio, priorizan gastos básicos y postergan compras no esenciales. En paralelo, el sector empresario enfrenta restricciones operativas y financieras críticas, con clientes endeudados, crédito escaso y caro, dificultades para cobrar servicios y márgenes cada vez más comprimidos.

La imposibilidad de invertir en tecnología o equipamiento obliga a muchas firmas a adoptar estrategias defensivas, mientras que numerosos comercios operan al límite de su capacidad para sostener las operaciones mínimas.

El rubro alimentos fue el que más creción en forma intermenual, pero igualmente no pudo recuperar lo perdido en el año.

Todos los sectores en terreno negativo

El análisis sectorial muestra que ningún rubro escapa al contexto adverso, aunque con diferencias en la magnitud de la caída:

  • Ferreterías, construcción, bazar, hogar y muebles (-0,4%): es el sector con la menor caída interanual y el único que conserva una variación acumulada positiva (+3,7%). La mejora intermensual del 1,2% refleja cierta resiliencia, sostenida por promociones y facilidades de pago.
  • Calzado, indumentaria y textiles (-2,2%): registró el mayor crecimiento intermensual (+5,8%), impulsado por fechas comerciales de fin de año. Sin embargo, el repunte es mayormente estacional y no estructural.
  • Farmacia y perfumería (-2,7%): mostró un aumento intermensual moderado (+1,5%), con una demanda concentrada en productos esenciales y menor uso del financiamiento.
  • Alimentos y bebidas (-3,2%): tradicionalmente más resiliente, también evidencia el impacto de la recesión, con una caída acumulada del 1,6%, explicada por inflación persistente, salarios insuficientes y menor actividad turística.
  • Servicios (-22,9%): es el sector más golpeado, con una fuerte caída interanual, retroceso intermensual del 2,8% y una baja acumulada del 6,2%. Empresarios advierten ausencia de dinero en circulación, menor flujo turístico, pérdida de competitividad y costos en alza, con cierres de establecimientos y márgenes negativos.

Expectativas más optimistas a mediano plazo

Pese al complejo escenario actual, el relevamiento muestra una brecha entre la coyuntura presente y las expectativas futuras. Casi la mitad de los empresarios percibe un deterioro respecto al año anterior, mientras que solo el 7,3% observa mejoras. En este contexto, apenas el 34,9% considera que existen oportunidades para invertir y un 32,1% descarta cualquier iniciativa de expansión.

Sin embargo, el 67% de los encuestados espera una mejora en los próximos 12 meses, frente a un 9,2% que anticipa un mayor deterioro. Esta expectativa positiva se apoya en la posibilidad de un repunte gradual del consumo interno y en la consolidación del equilibrio macroeconómico.

Qué es el IPAE

El Índice Provincial de Actividad Económica (IPAE) es un indicador elaborado por la Federación Económica de Santa Cruz para medir de manera sistemática la evolución de la actividad comercial y de servicios en la provincia. Toma como base diciembre de 2023 (base = 100) y se publica mensualmente desde agosto de 2025.

El índice combina datos históricos y encuestas a comercios formales, con cobertura en cinco rubros clave: alimentos y bebidas; ferreterías y construcción; farmacias y perfumerías; indumentaria y calzado; y servicios. Su objetivo es ofrecer información de alta frecuencia sobre la demanda interna provincial, especialmente enfocada en pequeñas y medianas empresas, y cubrir vacíos que no reflejan los indicadores nacionales.

Redaccion

Al Sur Noticias

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