El dólar tarjeta no desaparece del todo: el recargo del 30% seguirá vigente para turismo en pesos
A partir del 2 de enero de 2026, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dejará de cobrar la percepción del 30% en los consumos con tarjeta realizados en moneda extranjera
Aunque desde este viernes se elimina la percepción a cuenta de Ganancias y Bienes Personales para consumos con tarjeta en dólares o en el exterior, el recargo del 30% continuará aplicándose sobre los servicios turísticos pagados en pesos, como pasajes, hoteles y paquetes internacionales.
Con la quita de ese recargo, la última cotización de referencia para estas operaciones, que había llegado a $1.924, se reduce a alrededor de $1.516,90, en línea con el dólar oficial.
Qué consumos dejan de pagar el recargo
Desde este viernes, la percepción del 30% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales dejará de aplicarse sobre:
- Pagos con tarjeta de crédito o débito en moneda extranjera
- Consumos realizados en el exterior
- Pagos a proveedores no residentes
La información fue confirmada por la Agencia Noticias Argentinas, en base a fuentes oficiales de ARCA.
Hasta ahora, el dólar tarjeta se conformaba con el dólar oficial más un 60% de carga impositiva, integrada por el Impuesto PAIS y la percepción de Ganancias. Tras la eliminación del Impuesto PAIS, el recargo se redujo al 30%, y ahora queda eliminado para estos consumos específicos.

Turismo en pesos: el recargo sigue
Pese al cambio, el recargo del 30% continuará vigente para los servicios turísticos abonados en pesos, como:
- Pasajes internacionales
- Hoteles en el exterior
- Paquetes turísticos
- Otros gastos vinculados a viajes fuera del país
Además, no se habilitarán cuotas sin interés para este tipo de operaciones.
El anuncio fue realizado el 31 de diciembre por Santiago Izhets, jefe de asesores de la comisión conjunta BCRA–ARCA.
Cómo conviene pagar el resumen en dólares
Con la llegada de los resúmenes de tarjeta con consumos en moneda extranjera, surge la duda sobre la forma más conveniente de pago.
La recomendación es comprar previamente los dólares y utilizarlos para cancelar el saldo en moneda extranjera. Si se opta por pagar en pesos, se aplicará el recargo del 30%.
Por ejemplo, un consumo de US$ 1.000:
- Pesificado: se paga cerca de $1.924.000
- Pagado con dólares comprados al oficial: $1.480.000
La diferencia implica un ahorro cercano al 23%.

Atención a la liquidación de la tarjeta
La conveniencia final dependerá de cómo haya sido liquidado el resumen por cada entidad financiera. Si la tarjeta asumió que el pago será en pesos, el recargo podría ya estar incluido.
En esos casos, existen varias alternativas:
- Cancelar el saldo en dólares antes del vencimiento
- Solicitar un stop debit si hay débito automático
- Descontar del pago en pesos el monto correspondiente a la percepción
- Pagar el total y luego solicitar la devolución
Débitos automáticos: el punto crítico
Los débitos automáticos presentan una complicación adicional, ya que el tipo de cambio aplicado suele incluir el recargo.
Para evitarlo, los usuarios deberán:
- Gestionar un stop debit por única vez
- Cancelar el saldo mediante transferencia desde una cuenta en dólares
- Configurar previamente el medio de pago antes del vencimiento
Qué sigue alcanzado por la percepción
ARCA aclaró que seguirán alcanzadas por la percepción del 30%:
- Compras con tarjeta en el exterior
- Adquisición de servicios prestados por no residentes
- Contratación de servicios turísticos o de transporte con destino fuera del país
La alternativa para evitar el recargo es comprar los dólares previamente y utilizarlos para los consumos del viaje.
Sin Impuesto PAIS, pero con recargos parciales
A fines de 2025 dejó de cobrarse el Impuesto PAIS, que durante cinco años funcionó como un tipo de cambio diferencial para gastos en el exterior.
Si bien ARCA informó que no sería reemplazado por un nuevo tributo, el dólar tarjeta y el dólar solidario mantuvieron la percepción del 30% a cuenta de Ganancias.
Con los cambios actuales, el recargo efectivo baja del 60% al 30%, aunque en algunos casos sigue siendo el tipo de cambio más caro del mercado para consumos turísticos.
