Crisis por el traspaso de áreas de YPF en Tierra del Fuego: incertidumbre total a días del cambio a Terra Ignis
A menos de dos semanas del traspaso operativo, empresas y trabajadores denuncian falta de información, deudas sin resolver y riesgo de colapso en el sector hidrocarburífero.
Transición sin certezas
El proceso de salida de YPF en Tierra del Fuego y el traspaso de sus áreas a Terra Ignis ingresó en su etapa más crítica sin definiciones clave.
A once días del 1° de abril —fecha en la que la empresa estatal provincial deberá asumir operaciones— persiste un escenario de incertidumbre total: no hay precisiones sobre el pago de salarios, la continuidad de contratos ni la gestión de pasivos.

Pymes en riesgo y empleo en juego
El impacto directo alcanza a unas 20 empresas contratistas, que dependen de pagos mensuales estimados entre 15 y 20 millones de dólares, y a cerca de 400 trabajadores que permanecen sin garantías laborales.
Desde el sector advierten que la falta de comunicación formal genera una “inseguridad jurídica absoluta”, en un esquema donde los contratos y la planificación son determinantes.
Críticas a la gestión provincial
El proceso es cuestionado por empresarios y especialistas, quienes apuntan contra la conducción del gobernador Gustavo Melella y la ministra Gabriela Castillo.
Según los reclamos, las autoridades provinciales no brindaron información concreta sobre:
- Empresas interesadas en asociarse a Terra Ignis
- Planes de inversión
- Condiciones operativas del traspaso
- Mecanismos para garantizar salarios y contratos
Las declaraciones oficiales, sostienen, se limitaron a generalidades sin avances verificables.

Pasivos sin responsable definido
Uno de los puntos más sensibles es la falta de definición sobre las deudas que deja el esquema actual.
Se identifican dos focos críticos:
- Pasivo laboral: antigüedad y obligaciones hacia trabajadores que deberían ser absorbidos
- Pasivo contractual: deudas históricas con pymes por redeterminaciones de precios
Ambos casos implican millones de dólares sin un responsable claro, lo que expone a las empresas a un posible escenario de quiebra.
Un proceso cuestionado por falta de transparencia
Otro eje de conflicto es el mecanismo de selección de socios para Terra Ignis.
El Gobierno avanzó con un esquema cerrado, sin licitación pública ni difusión de oferentes, lo que generó críticas por el manejo de un recurso estratégico bajo criterios poco transparentes.
Este modelo contrasta con experiencias de otras provincias, donde los procesos se realizaron mediante convocatorias abiertas.
Cuenta regresiva hacia el 1° de abril
El vencimiento del plazo para presentar interesados —15 de febrero— no derivó en anuncios oficiales, lo que profundiza el desconcierto.
Con la fecha de traspaso inminente, los interrogantes centrales siguen sin respuesta:
- ¿Quién operará efectivamente las áreas?
- ¿Quién pagará salarios y proveedores?
- ¿Cómo se garantizará la continuidad productiva?
Un conflicto con impacto estructural
Más allá de lo operativo, el caso expone un problema de fondo: la falta de planificación en un proceso estratégico para la provincia.
El traspaso a Terra Ignis podría haber representado una oportunidad de desarrollo energético. Sin embargo, la ausencia de definiciones convierte esa transición en un foco de riesgo económico, laboral y político.
Con el 1° de abril como límite, el escenario se encamina a una definición crítica: o se ordena el proceso en tiempo récord, o el sector podría enfrentar un colapso con impacto directo en empleo, producción y cadena de valor en la provincia.
Fuente: Boca de Pozo
