Pesca: exportaciones rozan USD 385 millones pero el crecimiento no es parejo
El sector arranca 2026 con subas en volumen y divisas, aunque el desempeño está concentrado en pocos productos, puertos y mercados.
La actividad pesquera argentina inició el año con cifras sólidas en comercio exterior, pero el análisis desagregado revela una estructura profundamente desigual. El crecimiento del primer bimestre convive con caídas en varias pesquerías y una fuerte concentración en especies, destinos y actores.
Un arranque fuerte en exportaciones
En el primer bimestre de 2026, el sector exportó 105.295 toneladas por USD 384,9 millones, con subas interanuales de 14,2% en volumen y 20,3% en valor. Solo en febrero se registraron 63.345 toneladas por USD 213,1 millones.
Los números consolidan un flujo de divisas relevante y sostienen la imagen de un sector dinámico, incluso en un contexto internacional exigente.

Limitaciones del dato agregado
El propio informe introduce un matiz clave: por secreto estadístico, algunas posiciones fueron excluidas, lo que impide conocer el total completo del sector y limita la comparabilidad con períodos anteriores.
Esto implica que el dato global, si bien robusto, no refleja de manera íntegra la realidad de toda la actividad ni permite una lectura homogénea del desempeño.
El peso determinante del calamar
El principal motor del crecimiento fue el calamar. En el bimestre aportó 53.975 toneladas y USD 145,1 millones, con subas cercanas al 25% tanto en volumen como en valor.
En términos de desembarques, el salto fue aún más marcado: el calamar Illex acumuló más de 121.000 toneladas, casi el doble que un año atrás. La flota potera concentró gran parte de este crecimiento, consolidándose como el segmento más dinámico.
Una actividad fragmentada
Detrás del buen resultado general aparece una fuerte heterogeneidad. Mientras el calamar impulsa las cifras, otras especies muestran retrocesos relevantes:
- Langostino: -17,4%
- Corvina rubia: -32,4%
- Gatuzo: -43,5%
- Pescadilla: -28,7%
- Polaca: -88,6%
Esto evidencia que el crecimiento no se distribuye de manera uniforme, sino que responde a un segmento específico de la actividad.
Desempeño dispar en los puertos
La dinámica también varía según la localización. Algunos puertos registraron fuertes subas, como Puerto Madryn y Puerto Deseado, mientras otros mostraron caídas, como Rawson y Ushuaia.
Mar del Plata, por su parte, exhibió una mejora moderada. El mapa portuario confirma una reconfiguración interna del negocio, con polos que ganan protagonismo y otros que pierden volumen.
Alta concentración en mercados
En el plano comercial, la dependencia es marcada. China concentró el 46% de las exportaciones de febrero y cerca del 37% en el acumulado bimestral, seguida por España a distancia.
Esta estructura potencia los resultados cuando la demanda acompaña, pero expone al sector a riesgos ante cambios en el mercado internacional.

Exportar más no implica ganar más
El informe también deja en claro una limitación estructural: los datos de exportación no reflejan los costos operativos.
Captura, procesamiento, logística y financiamiento varían según el segmento, por lo que un aumento en las ventas externas puede coexistir con márgenes ajustados o dificultades financieras en parte del sector.
Un sector con ganadores y perdedores
La lectura integral del informe muestra una actividad lejos de ser homogénea. El buen desempeño exportador responde a un conjunto acotado de especies, flotas y mercados, mientras otros segmentos enfrentan condiciones más adversas.
Así, el inicio de 2026 confirma una tendencia: la pesca argentina crece, pero lo hace de manera desigual, con una brecha cada vez más marcada entre los distintos actores del sector.
Fuente: Revista Pescare
