CAREM en pausa: la CNEA relega el proyecto y crece la preocupación por su deterioro
El reactor nuclear argentino pierde prioridad frente a otros desarrollos y enfrenta problemas de conservación por falta de presupuesto y personal.
La Comisión Nacional de Energía Atómica avanzará en una reestructuración interna que implicará la desjerarquización del proyecto CAREM, mientras crecen las alertas por el estado de conservación de sus instalaciones en el complejo Atucha.
Reconfiguración interna y pérdida de peso
El cambio en el organigrama reducirá el rango de la gerencia encargada del CAREM, que dejará de tener estatus de área para pasar a depender de otra unidad. Esta modificación apunta a priorizar recursos en otros desarrollos, como el reactor multipropósito RA-10.
La decisión implica una menor capacidad de ejecución presupuestaria y, en consecuencia, una desaceleración del proyecto.

Un proyecto frenado
El CAREM, un reactor modular pequeño (SMR) de 32 MW diseñado en el país, registra un avance físico cercano al 63%. Sin embargo, la obra civil —la parte más avanzada— quedó prácticamente detenida desde comienzos de 2025.
Desde entonces, las tareas se limitan al mantenimiento básico de instalaciones, equipos y estructuras.
Problemas de conservación
La principal preocupación actual es el deterioro de la infraestructura. Fuentes del sector advierten que la preservación es mínima debido a la falta de presupuesto y a la reducción del personal técnico.
El equipo destinado a estas tareas pasó de unas 30 personas a solo 7, lo que limita la capacidad de inspección y mantenimiento.
Incluso se reportan problemas estructurales, como filtraciones en el edificio del reactor, que se inunda en días de lluvia y requiere intervenciones manuales para evitar daños mayores. Este tipo de situaciones acelera la depreciación de activos ya construidos.
Un futuro incierto
El freno en la obra impacta directamente en la posibilidad de finalizar el prototipo. Además de las restricciones presupuestarias, el proyecto enfrenta desafíos técnicos complejos derivados de su diseño innovador.
El CAREM pertenece a la categoría de reactores modulares pequeños, pero incorpora múltiples innovaciones simultáneas —como la integración de componentes dentro del recipiente de presión y la circulación por convección natural— que incrementan la complejidad de ingeniería.
Cuestionamientos a la planificación
Desde la Secretaría de Asuntos Nucleares señalaron que el proyecto avanzó con una lógica que priorizó la ambición tecnológica sin una planificación plenamente consolidada.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la secuencia de ejecución: se avanzó en obra civil antes de cerrar completamente la ingeniería del reactor, lo que generó rigideces y mayores costos a lo largo del desarrollo.
Cambio de estrategia
El foco oficial está puesto ahora en finalizar el RA-10, considerado prioritario por su aplicación en medicina nuclear, investigación y producción de radioisótopos.
En ese marco, el CAREM queda relegado a un rol más acotado, vinculado al desarrollo de capacidades tecnológicas y capital humano, más que a su proyección como producto comercial.
Sin horizonte comercial
La posibilidad de escalar el diseño hacia versiones comerciales de mayor potencia —como el CAREM de 120 MW— perdió viabilidad en los últimos años.
Incluso dentro del sector nuclear se reconoce que el reactor no sería competitivo a nivel internacional, lo que limita su proyección como negocio exportador.
Riesgo de pérdida de capacidades
A la par del freno del proyecto, se registra una salida de profesionales especializados, lo que debilita el entramado técnico construido durante décadas.
Este proceso no solo afecta al CAREM, sino que plantea un desafío más amplio para el sistema nuclear argentino: sostener capacidades estratégicas en un contexto de restricción presupuestaria.
En síntesis, el CAREM atraviesa una etapa crítica. Mientras el Estado redefine prioridades, el proyecto queda en pausa y enfrenta un riesgo concreto: que el deterioro material y la pérdida de recursos humanos condicionen su viabilidad futura.
