Cambian las reglas para los camiones en Argentina: qué vehículos podrán transportar más carga y cómo impactará en los costos
El Gobierno modificó el régimen de pesos y dimensiones para el transporte de cargas y pasajeros. La nueva normativa incorpora configuraciones de camiones y bitrenes, amplía las longitudes permitidas y adapta las reglas a vehículos a GNC, eléctricos e híbridos. El objetivo oficial es reducir los costos logísticos y mejorar la competitividad del transporte terrestre.
El Gobierno nacional avanzó con una nueva flexibilización de las reglas que regulan el transporte de cargas en Argentina. A través del Decreto 689/2026, se modificó el régimen de pesos y dimensiones vigente para los vehículos destinados al traslado de mercaderías y pasajeros, con el objetivo de adaptar la normativa a la evolución de la industria automotriz y reducir los costos asociados a la logística.
La medida sustituye el Anexo R del Decreto 779/95 e incorpora nuevas configuraciones vehiculares, además de actualizar las dimensiones máximas autorizadas para determinados camiones y bitrenes.
Desde el Ejecutivo sostienen que el cambio permitirá aprovechar mejor la capacidad de transporte disponible, simplificar procedimientos y adecuar la legislación argentina a estándares utilizados en otros países de la región.
Nuevas dimensiones para camiones y bitrenes
Uno de los principales cambios está relacionado con las longitudes máximas permitidas para los vehículos de carga.
Para las configuraciones de tractocamión con semirremolque de articulación simple, la nueva normativa establece una longitud máxima de 19,60 metros.
En el caso de los bitrenes de doble articulación, las dimensiones autorizadas serán de 23,40 metros, 26,50 metros y 31,25 metros, de acuerdo con las configuraciones B1, B2 y B3.
La modificación busca que las empresas puedan utilizar vehículos con mayor capacidad operativa sin quedar limitadas por parámetros que el Gobierno considera desactualizados frente a las características actuales de fabricación.
El Gobierno busca reducir los costos logísticos
La reforma integra la estrategia oficial para bajar los costos del transporte terrestre y mejorar la características actuales de fabricación..
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó que las nuevas medidas permiten equiparar las dimensiones de los camiones con las vigentes en Brasil y ampliar los pesos autorizados, siempre respetando los límites correspondientes a cada eje.
Según el funcionario, el sistema anterior impedía en determinados casos aprovechar plenamente la capacidad de carga de los vehículos.
La modificación apunta precisamente a eliminar esas restricciones y permitir que las empresas de transporte puedan movilizar más mercadería con una utilización más eficiente de sus unidades.

Camiones a GNC, eléctricos e híbridos: qué cambia
La actualización también contempla la incorporación de nuevas tecnologías de motorización.
La normativa establece condiciones específicas para vehículos propulsados mediante Gas Natural Comprimido (GNC), una tecnología que el Gobierno busca impulsar en línea con el desarrollo de la producción de gas de Vaca Muerta.
En estos casos, se habilitan determinadas configuraciones que podrán utilizar neumáticos súper anchos para compensar los mayores costos vinculados con la tecnología y preservar la capacidad de transporte.
El esquema también contempla vehículos eléctricos puros e híbridos, con criterios destinados a facilitar su incorporación al sistema de transporte.
El Gobierno considera que la actualización permitirá acompañar la transformación tecnológica del parque automotor y favorecer el uso de alternativas con menor impacto ambiental.
Vaca Muerta y el transporte de cargas
El cambio regulatorio también está vinculado con la mayor disponibilidad de gas natural producido en Argentina.
Desde el Ejecutivo remarcaron que el desarrollo de Vaca Muerta genera condiciones para ampliar el uso del Gas Natural Vehicular y adaptar el transporte pesado a esa fuente de energía.
La intención es que la regulación no se convierta en un obstáculo para la incorporación de nuevas tecnologías. Por eso, el decreto establece parámetros específicos que contemplan las particularidades de vehículos que utilizan combustibles o sistemas de propulsión diferentes de los tradicionales.

Separador de petróleo para Vaca Muerta
Una normativa con mayor margen para futuras modificaciones
Otro de los puntos centrales del decreto es que la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía tendrá nuevas facultades para modificar y actualizar el Anexo R.
Esto permitirá incorporar configuraciones de vehículos, modificar longitudes máximas y establecer nuevas relaciones entre peso y potencia a medida que evolucionen las tecnologías y las necesidades del sector.
También podrá determinar mecanismos de aplicación gradual, excepciones y prórrogas cuando las circunstancias lo requieran.
El objetivo es evitar que el régimen quede nuevamente desactualizado frente a los cambios tecnológicos de la industria automotriz.
Qué impacto puede tener la flexibilización del transporte de cargas
El Gobierno espera que las nuevas reglas tengan un impacto directo sobre la estructura de costos logísticos.
La posibilidad de transportar mayores volúmenes por unidad puede mejorar la eficiencia de las empresas, especialmente en recorridos de larga distancia. En términos económicos, una mayor capacidad de carga podría permitir distribuir determinados costos operativos entre una cantidad superior de mercadería transportada.
El impacto final, sin embargo, dependerá de cómo las empresas incorporen las nuevas configuraciones y de la evolución de otros componentes del costo logístico, como combustibles, salarios, peajes, mantenimiento y financiamiento.
El objetivo oficial: un transporte más competitivo
La reforma se inscribe en una política más amplia de desregulación y modernización del transporte.
El Gobierno sostiene que una normativa más flexible permitirá acompañar los cambios de la industria, incorporar nuevas tecnologías y reducir trabas que afectan la actividad.
En ese marco, la actualización de pesos y dimensiones busca transformar las reglas del transporte de cargas en un esquema más dinámico, con capacidad para adaptarse a los avances tecnológicos y a las necesidades de la economía.
La apuesta oficial es que una mayor eficiencia en el traslado de mercaderías contribuya a reducir los costos logísticos y, en consecuencia, mejore las condiciones de competitividad de distintos sectores productivos de la Argentina.
