Petróleos Sudamericanos defendió el esquema de regalías de Mendoza para reactivar campos maduros
Alfredo Bonatto sostuvo que una menor alícuota puede favorecer nuevas inversiones en el convencional y destacó el salto productivo de la compañía, que pasó de 250.000 a unos 5 millones de barriles anuales.
El presidente y CEO de Petróleos Sudamericanos, Alfredo Bonatto, defendió el esquema de incentivos que Mendoza aplica sobre sus áreas hidrocarburíferas maduras y consideró que una menor carga de regalías puede favorecer la recuperación de proyectos que, bajo otras condiciones, no resultarían atractivos.
Durante el Mendoza Energy Summit, Bonatto recordó que al comparar oportunidades de inversión había observado una diferencia entre el no convencional de Neuquén y el convencional mendocino. “Cuando nosotros comparábamos los casos de negocio, yo veía Vaca Muerta en Neuquén con regalías de 12% y el convencional con 15%”, explicó.
Según el ejecutivo, el esquema aplicado posteriormente por Mendoza modificó esa ecuación: “Cuando vinimos acá a Mendoza se extendieron los plazos, se redujeron las regalías; una lógica que fue: es mejor el 7%, el 8%, el 5% de algo que el 15% de nada”.
La definición coincidió con la presentación, durante el mismo encuentro, del proyecto de nueva Ley de Hidrocarburos de Mendoza, que propone flexibilizar el régimen de regalías para adaptarlo a las características de cada área.

Un cambio de paradigma para la industria
Bonatto planteó que la transformación del negocio petrolero argentino no responde solamente a factores geológicos, sino también a un cambio regulatorio y comercial.
En particular, señaló a la Ley Bases como un punto de inflexión por el pasaje de un esquema centrado en el autoabastecimiento hacia otro orientado a la exportación.
“La Ley de Bases hace un cambio central en la regulación argentina: la ley 17.319 cambia el concepto. En dos frases muy cortitas, que son conceptuales: pasamos de un modelo de autoabastecimiento nacional a un modelo exportador”, sostuvo.
Para el ejecutivo, la apertura exportadora obliga a los operadores locales a mejorar sus niveles de eficiencia y competitividad, debido a que el petróleo argentino pasa a competir directamente con la producción de otros países.
“La compañía pasó de producir 250.000 barriles al año a los 5 millones de barriles, y en el mejor horizonte estamos pensando en llegar a 6 millones de barriles el año próximo”, afirmó.
La evolución coincide con la trayectoria que Bonatto había presentado en julio: Petróleos Sudamericanos producía alrededor de 250.000 barriles anuales hasta 2019, luego alcanzó 1,5 millones tras incorporar áreas del primer proceso de desinversión de YPF y posteriormente escaló hasta el rango de 4,5 a 5 millones de barriles anuales con el desarrollo del Plan Andes.

La productividad del convencional
El CEO de Petróleos Sudamericanos también explicó que la competitividad del convencional requiere una estructura de costos diferente a la del shale.
“Nosotros vendemos un commodity, vendemos petróleo, algo que el mundo demanda, que necesita, pero tenemos una cuestión muy importante a favor: el recurso existe”, afirmó. A la vez, advirtió que la apertura del mercado implica competir con operadores internacionales.
Una parte importante de la producción de la compañía se concentra en Mendoza. En el segmento convencional, la empresa viene desarrollando una estrategia basada en la tecnología aplicada, la digitalización y la concentración de operaciones en áreas donde ya cuenta con escala.
Bonatto había señalado que el 95% de las instalaciones de la compañía se encuentran telesupervisadas y que dispone de una sala de control en Mendoza para monitorear los pozos en tiempo real. También avanzó con la incorporación de equipos propios de pulling para reducir la dependencia de servicios externos.
La situación productiva ayuda a explicar la importancia de los incentivos. Los campos maduros presentan una elevada proporción de agua respecto del petróleo extraído y requieren inversiones sostenidas para mantener su producción.
Mendoza flexibiliza el esquema de regalías
El proyecto de ley presentado por el gobernador Alfredo Cornejo busca reemplazar la Ley 7526, que establece una regalía general del 12% con posibilidad de reducirla hasta el 5% según las características de los pozos.
La nueva propuesta establece una regalía de referencia del 15%, pero permite que las empresas oferten alícuotas diferentes en las licitaciones, con un peso relevante de los compromisos de inversión. También contempla porcentajes inferiores al 5% para determinados proyectos de recuperación de pozos inactivos, crudos pesados y recuperación mejorada.
El mecanismo ya tuvo aplicaciones concretas. En las recientes adjudicaciones de Atamisqui y El Manzano, Petróleos Sudamericanos comprometió US$15,007 millones y ofertó una regalía del 5% para Atamisqui, mientras que Venoil comprometió US$30,975 millones y ofertó 7% en El Manzano.
Bonatto interpretó este tipo de mecanismos como una herramienta para hacer viables inversiones en activos maduros. “Lo que digo es que no es una cuestión de un sacrificio fiscal, sino que el incentivo es lo que permite que algo se haga en realidad”, sostuvo.
El efecto Vaca Muerta sobre otras cuencas
El ejecutivo también planteó que el desarrollo de Vaca Muerta puede generar condiciones para que otras áreas hidrocarburíferas argentinas aumenten su atractivo.
Para explicarlo recurrió a una comparación con el desarrollo urbano de Santiago de Chile y el Costanera Center: según su interpretación, cuando un proyecto de gran escala crea infraestructura, tecnología y canales de entrada y salida, también puede favorecer el desarrollo de emprendimientos de menor tamaño alrededor.
“A medida que se vaya avanzando el desarrollo de Vaca Muerta, al principio todos trataremos de ir al mejor lugar, van a aparecer otras cuencas que se van a poner en valor”, afirmó.
En esa línea, consideró que las condiciones específicas de cada provincia serán determinantes para atraer inversiones. Petróleos Sudamericanos ya tiene presencia en Mendoza, Neuquén y Río Negro, y Bonatto había señalado anteriormente que la compañía evalúa una eventual participación en desarrollos no convencionales.
El planteo del ejecutivo se produjo en un momento en que Mendoza busca actualizar su marco regulatorio y utilizar condiciones diferenciadas para atraer inversiones al convencional, mientras el desarrollo de Vaca Muerta concentra buena parte del capital destinado al sector hidrocarburífero argentino.
Fuente: Shale24
