El Banco Nación lanzó un plan para refinanciar deudas y crece la competencia entre entidades financieras
La entidad estatal habilitó líneas para consolidar obligaciones, refinanciar tarjetas y extender plazos de pago en medio del fuerte aumento de la morosidad bancaria. Bancos privados y billeteras digitales también ajustan estrategias para contener el endeudamiento.
El aumento sostenido de la mora en créditos personales y tarjetas de crédito comenzó a reconfigurar el sistema financiero argentino. En ese escenario, Banco Nación lanzó un esquema especial de refinanciación y consolidación de deudas destinado tanto a clientes propios como a usuarios endeudados en otras entidades bancarias y fintech, en un contexto donde casi cinco millones de hogares enfrentan dificultades para sostener sus compromisos financieros.
Según datos del sector, la irregularidad en préstamos personales alcanzó el 14,2% durante marzo de 2026, mientras que la mora en tarjetas de crédito llegó al 11,7%, los niveles más altos de las últimas dos décadas.

Cómo funciona el plan de rescate del Banco Nación
La principal novedad del programa del Banco Nación es la posibilidad de unificar deudas tomadas en distintas entidades financieras bajo un único esquema de pago.
La línea de consolidación contempla montos de hasta $100 millones, plazos de hasta 72 meses y una tasa fija del 65% nominal anual para personas que acrediten haberes en la entidad.
Además, el banco habilitó planes específicos para refinanciar saldos impagos de tarjetas de crédito. Los clientes con atrasos de hasta 90 días pueden reestructurar deudas de hasta $10 millones con plazos de hasta 60 meses y una TNA del 35%.
En esos casos, la tarjeta continúa activa, aunque con ajustes temporales en los límites de compra.
Para quienes superan los 90 días de mora, la entidad ofrece alternativas de financiación de hasta 96 meses, sujetas a evaluación crediticia individual.

La mora bancaria alcanzó niveles récord
El crecimiento del endeudamiento refleja el deterioro del poder adquisitivo y el uso creciente del crédito para sostener el consumo cotidiano.
La mora de personas físicas pasó de 3,3% a 11,5% en apenas un año, mientras los hogares enfrentan mayores gastos en servicios, alquileres y financiamiento de consumo.
Frente a ese escenario, las entidades financieras comenzaron a desplegar distintos programas de contención y refinanciación para evitar una profundización del incumplimiento.

Qué ofrecen el resto de los bancos
Banco Provincia implementó líneas de refinanciación de hasta 72 meses para clientes con mora temprana y programas especiales con tasas reducidas para sectores de menores ingresos.
ICBC diseñó esquemas diferenciados según el nivel de atraso y el tipo de deuda, incluyendo préstamos personales para cancelar saldos de tarjetas y planes de consolidación con tasas fijas o ajustadas por UVA.
Por su parte, Banco Macro reforzó su programa de “Gestión de Mora Temprana”, basado en contacto preventivo con clientes antes de que las deudas se vuelvan incobrables.
Banco Credicoop apostó a modelos de análisis anticipado y líneas especiales con tasas más bajas y plazos extendidos para asociados con dificultades financieras.
En tanto, Santander avanzó con planes personalizados de pago, manteniendo servicios básicos activos mientras suspende productos crediticios durante el proceso de regularización.
Las fintech también ajustan sus modelos de crédito
Las billeteras digitales comenzaron a profundizar sus sistemas de evaluación y scoring para reducir riesgos de mora.
Mercado Pago utiliza modelos de análisis basados en miles de variables en tiempo real para ajustar límites de crédito y diseñar planes de refinanciación personalizados según el perfil de cada usuario.
El objetivo de bancos y fintech es evitar que el deterioro financiero termine derivando en procesos judiciales o exclusión del sistema formal de crédito.

Un sistema financiero bajo presión
El avance de la mora expone el impacto de la desaceleración económica sobre millones de familias argentinas y obliga al sistema financiero a redefinir sus estrategias comerciales y de riesgo.
Mientras las entidades buscan sostener sus niveles de recupero, la refinanciación aparece como una herramienta clave para contener el deterioro de la cartera y evitar una mayor ruptura en la cadena de pagos.
En paralelo, especialistas advierten que la sostenibilidad de estos programas dependerá de la evolución del empleo, los salarios y el poder adquisitivo durante los próximos meses.
Fuente: Infobae
