Diputados pone primera con el Súper RIGI: el oficialismo busca aprobar su proyecto estrella para atraer inversiones millonarias
La Cámara de Diputados debatirá, este miércoles, una agenda diseñada por el oficialismo con foco en el nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI). La iniciativa promete beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros para proyectos de más de USD 1.000 millones y se presenta como una de las principales apuestas económicas del Gobierno para captar capitales de alta tecnología.
Tras el fracaso de la sesión impulsada por la oposición para avanzar con iniciativas de control político sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el oficialismo logró reordenar la actividad parlamentaria y convocó a una sesión especial para este miércoles al mediodía. El temario fue confeccionado por el bloque gobernante y concentra proyectos considerados estratégicos para la agenda económica del Ejecutivo.
La principal iniciativa será el tratamiento del denominado Súper RIGI, una versión más exigente y focalizada del régimen de promoción de inversiones aprobado anteriormente dentro de la Ley Bases.
Qué es el Súper RIGI y por qué el Gobierno apuesta fuerte
El proyecto apunta a atraer inversiones de gran escala en sectores tecnológicos e industriales considerados de frontera, como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, infraestructura digital, baterías de litio, hidrógeno de bajas emisiones, tecnología aeroespacial y reactores nucleares de nueva generación.
A diferencia del RIGI original, el nuevo esquema estará reservado para actividades que actualmente no tienen desarrollo comercial significativo en el país o que se encuentran en etapas experimentales. Además, excluye proyectos vinculados a recursos naturales, infraestructura tradicional y ampliaciones de emprendimientos ya existentes.
Para acceder a los beneficios, las empresas deberán comprometer inversiones mínimas de USD 1.000 millones, cinco veces más que el umbral exigido por el régimen vigente.
Beneficios fiscales y estabilidad por 30 años
El texto contempla un amplio paquete de incentivos para los inversores. Entre los principales beneficios se destacan una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15 %, amortización acelerada de inversiones, certificados fiscales para cancelar IVA, disminución de contribuciones patronales y exenciones de derechos de importación y exportación.
Además, garantiza estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria durante 30 años, uno de los puntos que el Gobierno considera clave para competir con otros países en la captación de capital para industrias tecnológicas de largo plazo.
El régimen también prevé una liberación progresiva del acceso a divisas provenientes de exportaciones, permitiendo que, a partir del tercer año, los proyectos dispongan del 100 % de los dólares generados.
El otro tema clave: el acuerdo con holdouts
La sesión también incluirá el tratamiento de un proyecto que autoriza al Estado nacional a ejecutar acuerdos de pago con dos fondos acreedores que mantienen litigios vinculados al default de 2001. La iniciativa ya obtuvo media sanción del Senado y cuenta con respaldo del oficialismo y bloques aliados.
Según los antecedentes parlamentarios, el acuerdo busca cerrar conflictos judiciales abiertos en tribunales de Estados Unidos y evitar nuevas acciones sobre activos argentinos en el exterior.
Una prueba de fuerza para el Gobierno en el Congreso
La votación del Súper RIGI será observada de cerca por el mercado y por potenciales inversores internacionales. El oficialismo logró reunir apoyos de sectores aliados como el PRO, la UCR e Innovación Federal durante el trabajo en comisiones, donde la iniciativa obtuvo 61 firmas de respaldo.
Con este proyecto, la administración de Javier Milei busca consolidar una estrategia orientada a posicionar a Argentina como destino para inversiones de alto valor agregado, en un contexto donde la competencia global por atraer capital tecnológico es cada vez más intensa.
